La única cosa realmente valiosa es la intuición

MISTERIOS

Algo enorme hay alrededor del Sol diariamente …

planeta gigante

En la imagen de Soho, el día 17 de junio de 2016, podemos observar: el Sol detrás de la máscara incorporada en la cámara para mejor visión del entorno solar, la bola o astro a la izquierda de la imagen, al costado del Sol es Venus en transito opuesto a la sonda solar, y por encima de Venus, un cuerpo celeste enorme.

Grande, es muy grande, no sabemos cuanto por el plano de la imagen en 2d pero, esté cerca o no de la lente que sospechamos por la reflexión de la luz está en el lado posterior del sol, sus dimensiones parecen especialmente grandes.

Estamos ante la presencia más evidente, mejor documentada y masiva de la historia de la humanidad, documentos oficiales…., pero nadie dice nada.

Ave Fenix 17 06 2016

 

Fuente:

Ra Station Club


El desarrollo de la conciencia

conciencia

 

Quien empieza a desintegrar sus defectos psicológicos empieza a salirse del círculo vicioso donde se encuentra  metida toda la Humanidad.

Entonces puede conocer otras realidades y conectarse con la humanidad solar.

Todo ser humano lleva dentro una Chispa Divina que se llama Alma o Esencia, y que es la que le impulsa para emprender un trabajo espiritual.

La Esencia o Alma se encuentra atrapada entre todas las maldades o defectos psicológicos.

La maldad que la humanidad encierra adentro está simbolizada por los pecados capitales de los que habla la Biblia: la lujuria, la venganza, la ira, el orgullo, envidia, etc.

Estos defectos son los que dominan a la humanidad y son los responsables del estado lamentable en que se encuentra el planeta Tierra y las gentes que lo habitan.

Todos los días, los defectos afloran y se manifiestan en las gentes  infinidad de veces a través de miles de detalles que pasan desapercibidos.

Las gentes no son capaces de comprender que la situación que atraviesan es el resultado de su propia conducta.

Las manifestaciones diminutas de cualquier defecto, son su alimento.

Es necesaria la auto-observación para a ver los miles de  detalles negativos.

Detalles negativos son los malos pensamientos, el odio, la envidia hacia otras personas, la ambición, la codicia, y muchos otros.

Hay que empezar a desintegrarlos seriamente.

Con el trabajo de la desintegración de los defectos, la Esencia va creciendo, se va fortaleciendo.

Existe una chispa divina dentro de nosotros llamada la Madre Divina, y con su ayuda podemos desintegrar los defectos.

Por diminuto que sea el detalle se debe pedir a la MADRE DIVINA interna: “Madre mía, desintégrame este defecto”.

A través del trabajo de la auto-observación y apelando a la Madre Divina podemos ir despertando y abandonando el círculo vicioso donde se encuentra metida la Humanidad.

Este trabajo es para hacerlo en todo momento, es decir, de instante en instante.

Con este trabajo se adquiere la Castidad Científica y se aprende a amar a la Humanidad.

La desintegración de los defectos y el desdoblamiento astral es el único camino que le queda a la Humanidad.

conciencia

despertar

conciencia cosmica


El décimo planeta


Hombres peces, hombres azules y hombres glaciales

hombre pez

Fuente: “Mirando al misterio”

Muy amigos; en nuestra reunión de hoy vamos a platicar un poco sobre los hombres peces. ¿Os suena esto un poco extraño, verdad? Ante todo quiero recordarles que nosotros los gnósticos tenemos métodos y medios especiales para investigar todo esto en forma, dijéramos, espiritual.

¿Habéis oído hablar alguna vez sobre el desdoblamiento? el alma de cualquier persona puede desdoblarse, es decir salir del cuerpo y trasladarse a cualquier rincón del universo con el propósito de ver, oír, tocar y palpar, aquello que más le interese. Séame, pues, permitido decirles que conocemos el secreto, las claves, para realizar tales viajes incorpóreos.

Yo siempre presentía que existían en el fondo de los océanos hombres peces, criaturas inteligentes y hasta me parece que esto está relacionado en alguna forma con el famoso PEZ OANES de los Caldeos.

No quiero quitarle a tal pez otras alegorías más profundas, sólo quiero enfatizar la idea de que tal símbolo se corresponde también con el misterio profundo de los hombres peces.

Dejando este pequeño preámbulo, vamos al grano, a los hechos. En profunda meditación mi esposa sacerdotisa y yo resolvimos hacer un viaje anímico, espiritual con el propósito de investigar todo lo relacionado con los hombres peces.

Es obvio que lo logramos y que al confrontar las percepciones de tipo metafísico dieron evidentemente idénticos resultados.

Fuera de la forma densa, nuestras almas se sumergieron profundamente en el Océano Atlántico, muy lejos de toda tierra firme.

En nombre de la verdad debo decir que ciertamente entramos en contacto directo con los hombres peces.

Si me preguntáis qué clase de figura tienen dichos hombres, habría de contestar claramente que poseen forma de peces con tamaños muy semejantes a la de cualquier persona humana, unos más grandes, otros más chicos, otros medianos, etc. etc. etc.

Hasta esta parte de mi relato creo que vosotros todavía no veis bien claro esto de los hombres peces; seguidme con paciencia por favor, escuchad mi relato.

Hallamos en el fondo vivo del Océano la ciudad de los hombres peces. ¿Enigma? me temo que si no ponéis atención no entenderéis mi relato. Es obvio que la citada ciudad no es de tipo físico, ni corresponde al mundo de tres dimensiones, se trata de una población situada en la dimensión desconocida.

Las casas, los templos, las tiendas, los restaurantes, calles y cosas, etc. han sido creados por los hombres peces en la Cuarta Dimensión, en eso que podríamos llamar espacio etérico.

Los animales intelectuales que viven en este mundo físico han degenerado tanto, su vista, que realmente ya no son capaces de ver la Cuarta Dimensión; empero los hombres peces son diferentes, distintos; poseen la vista etérica y por ello, la dimensión desconocida resulta para ellos tan familiar como el aire que nosotros respiramos o los alimentos que comemos.

Ciertamente esas criaturas no se han degenerado y por ello es ostensible que poseen la vista etérica.

En nombre de la verdad hemos de decir que ellos viven simultáneamente en el mundo físico y en la región etérica.

Es claro que el alma de los hombres peces sabe que tiene cuerpo de pez, mas como quieran que también viven en la dimensión desconocida, no ignoran que son hombres, pudiendo vivir como tales en la Cuarta Dimensión a tiempo que se mueven simultáneamente entre las aguas como simples peces.

Hay, pues, en ellos una doble vida, la primera como peces, la segunda como hombres; empero se combinan ambas, se procesan en forma simultánea y armoniosa, bellamente coordinadas…

Un rey muy sabio gobierna a estas criaturas; se trata de un hombre pez muy venerable.

Es claro que ese anciano Rey es amado por todos sus súbditos y que no necesita de ejércitos ni de policía para hacerse obedecer. Es un ser inefable de las dinastías solares.

Al hacer la exposición que ustedes, mis amigos, están escuchando, quiero que por un momento siquiera en la vida se identifiquen con esta clase de criaturas tridimensionales y tetradimensionales. Voy hablando en forma íntegra, unitotal, coordinando íntimamente lo físico con lo metafísico.

Mi esposa sacerdotisa pasó el umbral de una de esas tiendas etéricas del misterioso pueblo ubicado en la dimensión desconocida; yo la observé mas no entré; algo vio ella o miró en la profundidad; al salir le pregunté interrogándole sobre aquello que hubiese visto; la respuesta fue: “Vi un grupo de hombres peces sentados ante las mesas de un hermoso restaurante, platicaban sobre diversos temas”. Explicó.

Almas de hombres peces viven como hombres realmente en una ciudad etérica invisible para las gentes degeneradas de nuestro mundo, pero visibles para los hermosos sentidos de esas criaturas.

Sin embargo, asombra que al mismo tiempo tengan cuerpos físicos y de peces; vean ustedes esta extraña combinación de hombres y peces.

1.- ¿Estos seres tienen la cara de hombres, o de peces?

R.- Distinguida señorita. Permítaseme responderle que en ese mundo etérico, del que estoy hablando, dichas criaturas tienen fisonomías de hombres; pero en el mundo meramente físico, material, su rostro y su cuerpo todo es de peces.

2.- ¿Podríamos entender, maestro, que estos hombres tienen forma exclusivamente de pez o tienen aspecto humano?

R.- Buen amigo, con el mayor gusto daré respuesta a su pregunta. En el mundo meramente físico, material, estas criaturas poseen forma exclusiva de peces; cualquiera podría confundirlos; afortunadamente son muy inteligentes y por tal motivo resulta palmario y manifiesto que jamás se dejarían pescar.

Repito, solamente en la dimensión desconocida asumen humanas formas; es precisamente en la Cuarta Dimensión donde viven vida de hombres; no es exagerado decir que también tienen sus negocios, etc. etc. etc. esto es claro que parece imposible a cualquiera que no haya ahondado en nuestros estudios.

3.-¿Y son felices, maestro, viviendo esa doble vida?

R.- ¡Oh! mi estimada señorita, puedo asegurarle a usted que ellos son infinitamente más dichosos que nosotros; no llevan dentro el yo pecador; son puros en pensamiento, palabra y obra; en ellos está el recto sentir y el recto obrar. En ellos hayamos el pensamiento justo, la palabra justa, la acción justa.

4.- Estimado, maestro: ¿Podría decirnos si estos hombres tienen relaciones con los hombres glaciales, los hombres azules y los extraterrestres que nos ha mencionado antes?

R.- Noble caballero, gran amigo, Séame permitido informarle que los hombres peces, como quiera que sea están limpios del pecado original, se hayan en íntima relación con los hombres glaciales, con los hombres venidos de la Galaxia Azul, y con las humanidades de otros mundos.

Quiero decirle a usted con gran énfasis que los hombres peces vivieron entre los mares profundos del planeta Venus; Fueron traídos a la tierra en naves cósmicas por los Venusinos, y depositados en el fondo de nuestros mares.

Empero muy pronto serán rescatados por los navieros de Venus y regresados a su mundo de origen. Le diré que este acontecimiento sucederá antes de la tercera guerra mundial. Es evidente que las explosiones nucleares contaminarán las aguas y pondrán en peligro sus vidas, si no se les regresa a las aguas marítimas del planeta Venus.

Con el sexto sentido me adelanté en el tiempo para ver tal acontecimiento, y entonces percibí naves anfibias de origen venusino, sumergiéndome entre el Océano Atlántico para rescatar a los hombres peces; a mis oídos llegaron en ese instante lamentos psíquicos, llanto y congoja de esas misteriosas criaturas; se les llevó lejos de este planeta tierra porque esta raza de animales intelectuales que pueblan la faz de nuestro mundo, no está preparado realmente para entender a tan sublimes seres; en otras palabras debo decir que nosotros no los merecemos.

Ellos tienen algunos objetos muy extraños en la dimensión desconocida; contemplé algo parecido a un círculo, una especie de brazalete tan misterioso, que francamente no pude entender. Uno de ellos, uno de esos hombres maravillosos, dirigiéndose a mi esposa sacerdotisa, le dijo lo siguiente: “dichosa tú que estáis siempre cerca del maestro” es obvio que quedé conmovido.

En su pueblo metafísico, etérico, se respira la paz solemne en las grandes profundidades oceánicas; se siente uno limpio, puro infinitamente feliz.  ¡Cuán lejos están las gentes de comprender todo esto! amigos míos, después de haceros este relato no estoy seguro de que me hayáis entendido. Sé que tenéis la conciencia completamente dormida y por ello, es obvio, que estáis muy lejos de captar la honda significación de mi relato.

4.- ¿En la dimensión desconocida, cuando asumen la figura de hombres, no viven entre el agua?

R.- Distinguida señorita, debo decirle o mejor dijera repetirle, que la hermosa ciudad de estos hombres peces vista por nosotros en forma anímica, está ubicada en el fondo profundo del Océano Atlántico; así, pues, el ambiente en que estos seres se mueven es esencialmente etérico y acuático.

5.- ¿Cuál fue el objeto de que los hayan traído del planeta Venus para habitar aquí en la tierra?

R.- Distinguida Dama, nuestros hermanos del espacio quieren siempre los mejor para nosotros y es obvio que se les trajo para nuestro bien; se les colocó en el fondo de los mares para que un día nos ayudaran e instruyeran; desafortunadamente las gentes de nuestro mundo se  degeneraron tanto y por ese motivo no llegaron al contacto psíquico con tan hermosas criaturas. Así perdió la humanidad una bella oportunidad. Las gentes ni remotamente sospechan lo que perdieron; muchos hubieran podido ingresar a esa especie de las delicias por las puertas de la reencarnación…

Dentro de poco tiempo, los mares mostrarán a las gentes muchas cosas secretas y se descubrirá una especie de peces extraordinarios y muy inteligentes; mas quiero que me escuchéis: no os confundáis; esos no serán los hombres peces, pues aquellos, como ya dije, serán llevados de regreso a los mares profundos del planeta Venus.

6.- ¿Podría existir otra clase de hombres como estos en el reino animal, vegetal, o mineral, maestro?

R.- Bien amigo, me permito informarle para su bien que los hombres peces son una excepción y por cierto traídos del planeta Venus: fuera de esta clase de criaturas tan singulares, sabemos que  en nuestro mundo las piedras son piedras, las plantas son lo que son y los animales incluyendo a los que tienen intelecto son lo que son y nada más de lo que son. Los hombres peces son hombres en el sentido más completo de la palabra, porque tienen dentro al SER, porque lo tienen encarnado y saben que lo tienen.

LOS HOMBRES AZULES

1.- En una revista que encontramos en circulación dentro del distrito federal, hallamos el siguiente relato: “en 1960, una revista científica soviética, apoyándose en los relatos del historiador Egipcio Maneton y del Griego Herodoto, así como en las inscripciones al enigma de la Atlántida y a la venida de seres extraterrestres. La pregunta que se hacían era ésta: ¿fueron los Atlantes un pueblo de tez azulada?. Dicen algunas tradiciones que los Atlantes fundaron la civilización egipcia y que los jefes más antiguos de las dinastías eran Atlantes de raza pura. Los artistas egipcios, que reprodujeron cuidadosamente los objetos en sus murales y respetaron los colores. ¿cómo pintaron a sus dioses? Osiris tenía el rostro verde (por ser dios de la vegetación que renace), Thot estaba pigmentado de verde o de azul pálido, y Ammón y Shu eran francamente azules. ¿porqué formaba este color parte de los dioses egipcios? Sólo puede contestarse de una manera. Eran descendientes de un pueblo de piel azul. Deberíamos creer que Osiris y Thot, que llegaron a Egipto procedentes de un país de altas montañas, hallaron un llano con clima cálido y mucho sol, y vieron su tez modificada por el sol, que terminó por darles una piel olivácea (azul más amarillo, igual verde), como suelen tenerla en nuestros días los habitantes del mediterráneo”. ¿Podría explicarnos usted algo al respecto, maestro?

R.- Resulta dicho artículo un poco vago y obscuro. Habla sobre la raza azul; supone que ésta viene de la Atlántida, no niega el origen de la cultura Egipcia(es obvio que los hombres azules son los antiguos constructores de las pirámides).

Sin embargo, algo falla en el artículo. (Renglones arriba citados y puestos en comillas). Permítasenos la libertad de disentir. Necesitamos enfatizar el hecho concreto de que los hombres azules jamás vinieron del Continente Atlante.

Algunos suponen que los hombres azules vinieron de Venus, y no está demás citar otro aparte del citado artículo: “Recordemos los extraordinarios acontecimientos sucedidos en tiempos remotos en Venus, que fueron anotados por los Astrónomos de la Antigüedad. El propio San Agustín afirma que Castor, el Rodio, dejó escrito el relato de un prodigio asombroso sucedido en ese planeta, que de pronto cambió de tamaño, de color y hasta de órbita en torno al sol, al mismo tiempo que perdía satélites. Ese hecho sin precedentes, debió suceder en tiempos del Rey Ogygés, fundador de Tebas, como aseguran Adrasto, Cyzicenio y Dies, notables matemáticos de Nápoles.

¿Qué sucedió en Venus para que parte de su población huyera precipitadamente rumbo a la tierra? ¿Una colisión? ¿Una explosión nuclear?  No podemos decir nada, pero de ser cierta cualquiera de esas hipótesis, tendremos que creer que Venus estuvo ligado a la historia de nuestro planeta, y resulta curioso que los sabios Soviéticos insistan en relacionar el misterio de Venus con el de la Atlántida y el Tiahuanaco”.

Como usted verá, querido lector, el autor del artículo mencionado y cuyos apartes fueron transcritos con el propósito de refutarlos, tiene dos opiniones diferentes y ninguna de ellas es verdadera. Aquí en México conocimos el caso de Salvador Villanueva Medina, autor de un libro que titula “Yo estuve en el Planeta Venus”.

Conozco personalmente a este hombre y sé que es sincero, no se trata de ningún charlatán o fantaseador; ha sido rigurosamente examinado por los psiquiatras y los resultados obviamente fueron los de un hombre serio y totalmente equilibrado.

Tal caballero escribió para bien de la humanidad; narró a sus semejantes lo que sucedió; como quiera que era un simple chofer, conduciendo un carro hasta Estados Unidos, hubo de pasar por alguna de esas peripecias. El automóvil se dañó, los Norteamericanos que viajaban con él bajaron del coche abandonándolo, para dirigirse a un pueblo cercano con el propósito de pedir auxilio.

Villanueva Medina quedó solo, se metió debajo del carro con el propósito de observarlo y arreglarlo; sintió pasos en la arena; salió de debajo del coche y se encontró con un venusino que platicó con él.

Lo que sucedió después es muy interesante. Lo invitaron y él aceptó, fue llevado en una nave hasta el planeta Venus, donde conoció una civilización extraordinaria. Después de 5 días fue traído otra vez a la tierra.

La descripción que da Villanueva Medina sobre los hombres de Venus concuerda con la que sobre ellos da Adamski, famoso científico Norteamericano.

Estatura de los venusinos promedio 1.10 mts. piel blanca rosada, cabellos plateados, hermoso rostro, etc. etc.

No vio pues Villanueva Medina hombres azules en el planeta Venus. Así pues, tal hipótesis también queda descartada.

¿De dónde vinieron entonces los hombres azules? existieron, es ostensible; muchas personas así lo afirman, mas las gentes desconocen su origen.

Nosotros aseveramos solemnemente diciendo: Los hombres azules vinieron de la Galaxia Azul. No hay duda de que ellos crearon las poderosas civilizaciones de Egipto, Caldea, Asiria, Babilonia, etc. etc.

2.- ¿Podría usted decirme a que vinieron, con que finalidades y para que vinieron?

R.- Con el mayor placer daré respuesta al caballero, mucho me agrada su pregunta. Permítaseme informarle sobre la fraternidad cósmica universal; así como existe ayuda mutua entre personas buenas, así también la hay entre planeta y planeta y entre galaxia y galaxia.

Los maestros de la Galaxia azul, llevados por el amor universal, se han preocupado muchísimo por nuestra humanidad terrícola ayudándonos incesantemente desde la noche más profunda de los siglos.

Repito: ellos fueron realmente los que instruyeron a los arquitectos de las pirámides, los que enseñaron la doctrina secreta a los Atlantes y a los Egipcios, los que establecieron los misterios gloriosos de las poderosas civilizaciones de Caldea y de Asiria,

Su labor ha sido maravillosa, formidable; nos han amado de verdad y todavía nos siguen amando, pues aunque parezca increíble, viven en este afligido mundo con el propósito de ayudarnos en la hora crítica que precede al gran cataclismo.

3.- Me sorprende usted con su relato. ¿Podría decirme si viven en este planeta, en que lugar habitan?

R.- La pregunta que la dama hace es por cierto bastante interesante y bien vale la pena que le demos una respuesta concreta.

Tengo que informarle para su conocimiento de que los hombres azules viven en una ciudad subterránea bajo los hielos del Polo Sur.

4.- ¿Cómo es posible que puedan subsistir a tan bajas temperaturas? ¿Su organismo es diferente al nuestro? ¿Cómo se las arreglan para vivir?

R.- Vamos a contestar las preguntas del caballero. Ruego mayor atención del auditorio. Los organismos de los hombres azules son similares a los nuestros, eso es obvio. Quiero que todos ustedes me entiendan; los hombres provenientes de la Galaxia Azul no tienen casa de hielo como los esquimales, ni nada por el estilo; resultaría absurdo pensar que tales criaturas vivieran entre los témpanos de hielo; mejor es comprender que ellos poseen una ciudad subterránea, hecha entre las entrañas mismas de la tierra. Si hay hielos encima de las rocas y de la tierra en general, no afectan en nada a la ciudad sumergida. El problema climatológico no existe para los hombres azules. Es ostensible que si pudieron conquistar el espacio infinito poseen adelantos técnicos formidables; no es difícil comprender que ellos han podido crear su propio clima dentro de su misteriosa ciudad.

5.- ¿Porque habiendo otros lugares dentro de nuestro planeta con mejor clima y vegetación escogieron un lugar tan inaccesible?

R.- Doy respuesta al caballero. Las tierras del Polo Norte y del Polo Sur, hoy cubiertas de hielo después de la pasada glaciación, en otro tiempo tuvieron poderosas civilizaciones, magníficos climas ecuatoriales y espléndidas ciudades.

No se extrañe el caballero de lo que afirmo. Esta ciudad subterránea donde ahora viven los hombres azules es antiquísima; fue hecha antes de la pasada glaciación. Esto significa que tal ciudad tiene muchos millones de años de existencia, que deviene de las épocas arcaicas de la tierra, que siempre fue la morada secreta de los hombres azules.

Como quiera que sea ellos tienen naves cósmicas con las cuales pueden viajar a través del espacio infinito, es algo palmario y manifiesto el que no sufren por problemas de abastecimiento.

6.- ¿Estos hombres azules, maestro, han llegado alguna vez a salir de su ciudad para convivir con los terrícolas?

R.- Vamos a responderle a la distinguida dama. Permítaseme decirle, señorita, que en las épocas de Egipto, Asiria y Babilonia, tales hombres fueron recibidos como verdaderos Dioses. Desafortunadamente estamos en la edad de hierro, en la época de la degeneración mundial y por ese motivo ellos rara vez se mezclan con las multitudes.

Sin embargo, no está demás afirmar que de cuando en cuando alguno de estos hombres extraordinarios conviven con las gentes; cierta dama me contó el hecho concreto de que ella había visto a un hombre de tez azul en Buenos Aires, Argentina.

7.- Maestro: ¿estos hombres azules tienen alguna misión que cumplir en esta época o en el futuro?

R.- Veo que quien ha hecho la pregunta es un Misionero Gnóstico Internacional y es claro que con el mayor gusto daré respuesta. Los hombres azules están auxiliando a la humanidad con procedimientos telepáticos favorables para algunos y es evidente que dentro de algunos años estos hombres extraordinarios tendrán que lanzarse a la calle públicamente para amonestar a las gentes, para llamarlos al arrepentimiento, para hacerles ver el cataclismo espantoso que se avecina.

8.- Maestro: ¿podría usted decirme que cantidad aproximada de habitantes existen en esa ciudad azul?

R.- Bien, distinguido caballero, daré respuesta a su pregunta. Permítaseme decirle que yo no los he contado, puedo asegurarle que es una ciudad bastante grande, muy semejante en tamaño a la ciudad de México, con varios millones de personas y muchas casas y calles y avenidas y amplio campo para guardar sus naves. Mas exactamente no sé que cantidad de gentes viven ahí; por lo menos no se lo he preguntado al rey de la ciudad.

9.- Me asombra mucho que tengan un gobierno monárquico, pero ¿podría usted decirme, dado que ellos son seres iluminados, si el rey que los gobierna es divino?

R.- Distinguida señorita, su pregunta es inquietante, me alegra responderle. A su majestad, lo conozco y solemnemente le digo que él pertenece a las dinastías solares; se trata de un auténtico iluminado Maestro de perfección, que no necesita de gendarmes ni de soldadesca armada para hacerse obedecer de su pueblo. Todo el mundo lo respeta pues es terriblemente divino.

10.- Maestro: ¿podría decirnos como ha hecho usted para ponerse en contacto con dicho monarca? ¿Acaso tiene usted alguna nave cósmica o que medio ha utilizado para poder llegar a la ciudad azul donde habitan estos seres?

R.- Amable caballero, voy a responder con claridad a su anhelo de inquirir e investigar. Existen procedimientos telepáticos; nadie ignora que mediante la telepatía uno puede ponerse en contacto con personas que viven en distintos lugares del mundo, aún a remotas distancias; sin embargo, nosotros vamos más lejos todavía en esta cuestión.

Tenemos procedimientos secretos por medio de los cuales podemos transportarnos espiritualmente a cualquier lugar secreto, incluyendo como es lógico, a la ciudad subterránea de los hombres azules.

Yo he visitado tal ciudad, no lo niego y usted y ustedes también pueden hacerlo, si conocen nuestros procedimientos; lo interesante es que ingresen a nuestros estudios Gnósticos, que estudien nuestros libros, etc.

Es claro que al visitar espiritualmente aquella misteriosa ciudad, hube de pedir primero el permiso a su majestad el Rey.

Sin el permiso de aquel Monarca que gobierna la ciudad, no hubiera podido pasearme tranquilamente por las calles maravillosa de aquella misteriosa urbe.

11.- ¿Podría explicarnos algo sobre ella? ¿Cómo es y que tipo de construcción tienen?

R.- Es claro, estimado señor, que aquella ciudad espléndida, construida entre las entrañas mismas de la tierra, es muy diferente a todas las que conocemos actualmente en este afligido mundo en que vivimos.

Un camino serpenteado conduce hasta las puertas de la ciudad. Las calles y avenidas están iluminadas, como es natural, por lámparas maravillosas que hacen de aquella gigantesca caverna algo luminoso y radiante, pues parece aquello un día espléndido. Podría decir que manejan ellos la luz y las tinieblas en forma perfecta. Tienen 70 espléndidas salas distribuidas en los distintos lugares  de la ciudad; en tales recintos celebran sus asambleas, o realizan sus estudios.

12.- ¿Que clase de estudios hacen estos seres?

R.- Es natural, distinguida señorita, que sus estudios son de tipo avanzado; Se trata de ciencias cósmica, elevados asuntos espirituales, naturaleza, etc. etc. No está demás decirle que dentro de esa gran urbe mística e inefable, resplandece la Esfinge, símbolo viviente de la sabiduría iniciática.

13.- ¿Podría decirme como se visten, y cual es su medio de transporte dentro de la ciudad?

R.- Quiero informarle a usted, buen amigo, que los miembros de aquella raza azul visten ciertamente con elegancia y distinción.

Usan hermosas túnicas de estilo antiguo, bellos mantos, sandalias de estilo muy clásico, etc.; van y vienen por las calles de la ciudad a lo largo de las aceras o banquetas; son de mediana estatura y hermoso continente. Se transportan a pié o en carros distintos a los que nosotros conocemos, propulsados por energía eléctrica.

14.- ¿Nos podría explicar, maestro, que tipo de alimentación tienen y de donde la consiguen?

R.- Su pregunta es ciertamente muy interesante. Es obvio que ellos tienen que comer para vivir; su alimento básico son las algas marinas; las recogen del fondo de los océanos de todo el planeta tierra; sus naves les permiten transportarse a donde quieran en el tiempo y en el espacio; empero, es claro que de su galaxia traen muchos otros alimentos con los cuales se nutren; téngase en cuenta que ellos no están presos dentro de la ciudad, que poseen libertad para viajar en sus naves a donde quieran; eso es todo.

15.- ¿Podría usted decirnos que clase de moneda usan o si no tienen?

R.- ¡Oh! Señorita los hombres auténticos, los hombres cósmicos, no necesitan de dinero para poder vivir. Ellos tienen sistemas, métodos económicos inmensamente superiores a los de nosotros, los pobres animales intelectuales de la tierra.

16.- ¿Cuál es el mensaje que tienen para la humanidad terrícola, en la época actual, los hombres azules?

R.- Bondadoso caballero, su pregunta es formidable, y es claro que paso a responderle. Una dama azul que permanece siempre junto al Rey, me dijo lo siguiente:

“El planeta tierra va a ser destruido; las gentes que habitan en la superficie de la tierra creen que todas esas ciudades y cosas materiales que poseen les van a durar toda la vida; se apegan a las cosas y eso es absurdo porque todo lo que tienen va a ser destruido”.

17.- De acuerdo a lo que nos acaba de comunicar: ¿Sería preferible ya no dedicarnos a conseguir ningún objeto material?

R.- Su pregunta es inquietante. Permítame, buen amigo decirle que debemos vivir de acuerdo con la ley de la balanza; no revolcarnos entre el lodo de la riqueza ni tampoco entre el lodo de la miseria.

Debemos tener las cosas necesarias para la vida, pero no apegarnos jamás a ellas; recuerde usted los últimos días de Pompeya; las gentes entonces trataban de huir con sus tesoros, apegados a todas sus propiedades, y perecieron. Las excavaciones demuestran que los habitantes de Pompeya en su mayoría fueron aplastados por las ruinas de la ciudad o por las piedras del Vesubio.

Los hombres azules cumplirán una gigantesca misión mundial, en los momentos más espantosos que se avecinan; ellos lucharan por hacernos volver a la divinidad; ellos se preocuparán por mostrarnos el camino de salvación.

LOS HOMBRES GLACIALES

Bien amigos; vamos a comentar ahora algo sobre los hombres glaciales. Es urgente comprender el proceso de revolución de los ejes de la tierra los cuales acarrean distintas glaciaciones. Se nos ha dicho que antes de la pasada glaciación, los polos de la tierra se encontraban en la zona que hoy corresponde a la línea ecuatorial, en forma tal que lo que era el Ecuador se convirtió en polos y viceversa; esto originó el hundimiento de la Atlántida; es claro que por tal motivo cambió la geografía terrestre.

Se ha encontrado en el Polo Norte carbón vegetal y en la Siberia, a orillas de los grandes ríos, se han descubierto animales antediluvianos que perecieron por el frío y el hielo; tales criaturas completamente tropicales fueron de un momento a otro sorprendidos por el hielo y la nieve, y entonces perecieron.

La primera raza humana que existió en el mundo vivió en el casquete Polar del Norte, en la Isla Secreta. Tal región fue tropical y estuvo, como ya dijimos, en la zona ecuatorial aunque más tarde, debido a la revolución de los ejes de la tierra, viniese a ocupar el lugar que actualmente tiene.

La primera raza que vivió, pues, en esa región, fue completamente protoplasmática.

Los cuerpos de las gentes eran dúctiles, elásticos, podían agigantarse a voluntad o empequeñecerse; no tenía la consistencia física de la humanidad actual.

Sin embargo, las personas de tal raza eran felices, percibían el mundo y las cosas en forma íntegra, completa. No sólo veían lo meramente físico, sino que también además podían ver el alma y el espíritu de todos los seres y las cosas.

La tierra entera tenía entonces un bellísimo color azul intensivo con sus mares y montañas.

Aunque parezca increíble, la primera raza que existió en el mundo fue de un bellísimo color negro. Empero, resulta un poco difícil comprender a las gentes actuales que en los pómulos de aquellas gentes y en su rostro en general, a pesar de ser de raza de color, pudiese brillar cierto color y cierto matiz semejante a la del fuego.

El sistema de reproducción era completamente diferente a la actual; los seres humanos se reproducían en una forma muy parecida a la de la división de las células orgánicas. Ya sabemos que una célula se divide en dos y que las dos se dividen en cuatro y las cuatro en ocho, etc. etc. Así también el organismo del Padre-Madre, totalmente Andrógino, pues no era masculino ni femenino, sino tenía ambas polaridades a la vez, en determinado momento se dividía en dos. Del Padre-Madre se desprendía, por decirlo así, el hijo y éste era un acontecimiento profundamente religioso.

A muchas personas podrá parecerles extraño una raza de Andróginos, más es obvio que la primera raza humana fue así.

Las gentes de la raza protoplasmática tuvieron templos maravillosos, grandiosas ciudades y riquísima sabiduría divina.

Por entonces vivió en la tierra el Ángel Uriel quien tuvo cuerpo físico humano. El escribió un grandioso libro con caracteres rúnicos, Nórdicos, y cumplió una bellísima misión enseñando a la humanidad de aquella época.

Esta raza protoplasmática es el “Adam-Solus” del que habla la Biblia, ese Adán del cual no se había extraído la Eva de la mitología hebraica.

Han pasado los siglos, muchísimos millones de años y sin embargo, aquella raza, a pesar de haberse transformado en otras, se conserva todavía en formas muy originales y esto es algo que puede sorprender al auditorio.

Quiero decir que no todos los individuos de aquella raza desaparecieron de la faz de la tierra; hay cierto grupo de tales gentes primigenias que todavía viven aquí en la tierra.

Ese misterioso grupo reside actualmente en una ciudad secreta subterránea ubicada exactamente en el Polo Norte. Esos son los hombres Glaciales que, para bien de esta pobre humanidad doliente, aún existen.

Lo que más asombra es que dichos individuos o dicho grupo correspondiente a la primera raza, a pesar de haberse aislado para evitar todas esas transformaciones orgánicas que dieron origen a los millones de seres humanos que pueblan la faz de la tierra, no sólo hayan conservado su pureza original sino que además, y esto es lo más notable, lograron una metamorfosis única, especial, extraordinaria.

Actualmente los miembros de tal grupo tienen hermosas presencias de tamaño humano semejante al nuestro, cuerpos perfectos de carne y hueso y gran sabiduría.

Ellos son realmente el prototipo viviente de lo que deberían ser todas las gentes de la tierra.

No hay duda de que su ciudad subterránea bajo los hielos polares es formidable, maravillosa; poseen una alta técnica ultramoderna; cuentan con aparatos mecánicos que corresponden a un remoto futuro; están, pues, adelantados en el tiempo.

Es ostensible que tales hombres glaciales habrán de auxiliarnos muy especialmente en las guerras futuras, ya a través de la medicina, curando enfermos, sanando heridas, ya a través de la ciencia atómica, química, procurando servir a las víctimas de las bombas microbianas o de la energía nuclear, etc. etc. etc.

Ellos pueden asistir a las gentes y pasar desapercibidos por doquier.

1.- ¿Cuál es la razón de que se haya conservado esa raza sin mezclarse con la nuestra?

R.- Con el mayor placer responderé al caballero. Es claro que los hombres de la primera raza pasaron por muchas transformaciones antes de convertirse en Hiperbóreos; estas almas, aunque también fueron Andróginos, se reprodujeron por medio de algo que podría llamarse brotación. Tal sistema es muy semejante al de las brotaciones de las plantas. Cualquier brote vegetal desprendido de su tronco original puede transformarse en otra planta. Así también del cuerpo de aquellos Hiperbóreos se desprendían esporas oviformes. Tales esporas se convertían en nuevos organismos independientes.

Después de los Hiperbóreos vinieron los Lemures: Gentes Hermafroditas de carne y hueso que se reproducían por gemación. De tal ovario se desprendía un huevo que después de cierto tiempo se abría para salir de ahí una criatura que se alimentaba con los pechos del Padre-Madre.

Tal raza Lemur se dividió en sexos opuestos después de muchos millones de años; ese acontecimiento está simbolizado en la Biblia con la alegoría aquella en que Jehová extrae de una costilla de Adán a Eva. Es claro que después de haberse dividido los seres humanos en sexos opuestos la reproducción se realizó entonces por cooperación sexual; ese es el sistema que tenemos actualmente.

Como van ustedes escuchando la raza primitiva original se transformó en otras razas a través del tiempo y  de los siglos, pasó por incesantes metamorfosis, evoluciones e involuciones, etc. etc. etc., empero hubo cierto grupo, repito, de aquella raza primitiva original que se apartó de todas esas sucesivas metamorfosis, y que se conservó pura y virginal hasta nuestros días. Esos son los hombres glaciales.

2.- ¿Es posible visitar a esos hombres glaciales?

R.- Ya en una pasada plática registrada en este libro dijimos que es posible meter el cuerpo físico dentro de la Cuarta Dimensión; entonces enseñamos la clave, explicamos que cada individuo tiene su Madre Naturaleza particular y que si nos concentramos profundamente en ella en instantes de estarnos adormeciendo, rogándole y suplicándole el favor de meter nuestro cuerpo físico dentro de la dimensión desconocida, ella nos ayudaría en ese sentido.

Entonces afirmamos que sólo nos restaba levantarnos del lecho cuidadosamente conservando el sueño como si fuésemos sonámbulos, pero eso sí, con la conciencia bien despierta.

En estas circunstancias, flotando en el medio ambiente circundante de la Cuarta Dimensión, podríamos visitar la ciudad de los hombres glaciales. Es claro que se necesita Fe, mucha fe, amor al Cristo, anhelo verdadero. Sólo así es posible el triunfo.

3.- ¿Podríamos visitarlos sin el permiso de ellos?

R.- Bondadosa señorita, permítame decirle en tono enfático que para el indigno, todas las puertas están cerradas, menos una, la del arrepentimiento

Fuente: “Mirando al Misterio” – Samael Aun Weor

Ir a la Página Principal


Comunicación entre Especies y cómo Diablo se convirtió en Espíritu


Escucha la voz de tu corazón

los equivocados son terriblemente intelectuales

corazón

escucha la voz de tu corazón

luz en la oscuridad

 


La Voz del Silencio

Cuanto más avances, tantos más lazos encontrarán tus pies. El sendero que a la meta conduce está iluminado por una luz única, la luz del arrojo, que arde en el corazón. Cuanto más osa uno, tanto más obtendrá. Cuanto más teme, tanto más palidecerá aquella luz, la única que puede guiarle.”

 

Helena P. Blavatsky – La Voz del Silencio

secret doctrine

 

No hay palabras para describir una vida como la de Madame Blavatsky. Trajo luz al mundo, nos alumbró para encontrar lo divino que hay en cada uno de nosotros.

Se podría sintetizar toda su obra en el símbolo de una copa con una flor. La doctrina de Madame Blavatsky es la doctrina del Buda, suprema doctrina que alivia el alma y nos hace comprender el porqué estamos aquí, en este planeta, cumpliendo el destino que estamos cumpliendo. La copa con la flor simboliza la vida del hombre cuando ha llegado a la máxima perfección y ha logrado unirse al Uno, es decir, que es capaz de hacerse luz y se integra a aquello de lo que nada puede decirse, porque ignoramos cómo es. Por eso habló tanto Madame Blavatsky del loto. Toda la enseñanza que hemos recibido a través de la doctrina secreta, en torno al loto, justamente es porque es la flor la que es capaz de tener la raíz en la tierra como nosotros los pies en la tierra, atravesar con sus tallos el agua, el campo de lo astral, el mundo engañoso de las formas efímeras que perecen, que no son eternas, para encontrar el alma divina, centrada en la flor de loto, que es la que tiene la capacidad de reproducir en su semilla la planta entera, es decir, la totalidad del origen de donde proviene, y hacerse luz, que ese es el término final de todas las almas. Vale decir que la copa con el agua es el símbolo de la personalidad, del yo inferior, del yo que perece, y que dejamos cuando ya este cuerpo no nos sirve. Este yo efímero se pierde en la primera vestidura a través de lo físico, y al poco tiempo se desintegra totalmente perdiéndose en el mundo astral del agua, el equivalente cósmico del astral es el agua. El loto simboliza el alma del hombre, la tríada superior, el alma eterna, eso que tiene enganchado en sí o guardado en sí los átomos simientes, los átomos permanentes, que son los que llevan al recuerdo de la eternidad de las vidas que han pasado y que hemos ido enganchando en cada una de las vidas que hemos vivido. Todo esto, en el momento que ella habló de estas cosas, pudo parecer fantasioso o quizás no admisible. En este momento es tan claro y tan sencillo que nada parece fantasía dado que el avance de la ciencia nos ha llevado a un mundo donde nada es imposible. De modo que indudablemente si el hombre fue capaz de concebir las cosas que ha concebido, lógico es que dentro de él esté el milagro del reflejo que tiene por reflejo la presencia del origen de donde proviene, origen que no descubrimos fácilmente, sino que hay que vivir las vidas y muchas vidas, para poder llegar a ese plano, y cuando lleguemos a hacernos luz evidentemente ya de las vidas no tendremos más noticias porque, indudablemente, lo que ha perdurado es simplemente la individualidad, el yo superior, el alma divina, de cualquiera de estas maneras se le puede llamar; ya no tiene vidas físicas sino que vive nada más que a través de esas vidas sutiles, que terminan sutilizando totalmente yhaciéndose la llama que volverá a integrarse en la Gran Llama, en aquel punto que es el centro de origen de donde todo proviene, de aquello de lo que nada puede decirse pero que se inicia con una llama y cuando el alma es capaz de tornarse llama se integra al Uno y ya no tiene su experiencia facultiva. Todo esto está muy lejos de nosotros, pues si fuéramos capaces de vivir semejante proceso como el de la flor de loto, no estaríamos aquí en cuerpo físico.

Hablar de la vida de esta mujer extraordinaria es realmente una tarea terriblemente compleja y difícil. Al revisar y analizar sus andanzas, apabulla lo que esta mujer ha tenido que andar, porque si bien los viajes son hermosos, cansan y más aún con una humanidad como la de ella que nació enferma y enferma fue toda su vida.

Nació un 12 de agosto, ya casi en el filo de la medianoche para empezar el 13 de agosto. El 12 de agosto equivale en el calendario ruso al 30 de julio. Este día en el calendario ruso y en toda la estructura folclórica o teogónica rusa tiene un significado muy especial, equivale a la noche de San Juan para los celtas druidas, es decir, la noche de gran significado esotérico, fecha que equivale a la llegada del equinoccio para el calendario ruso. Nació esa noche esta mujer, sietemesina, enferma con una serie de trastornos, débil, que produjo en su familia una serie de cuidados y de vigilancias las cuales hicieron que sobre ella se dejara la más absoluta libertad, se la dejara hacer.

En cierta ocasión se le hizo un homenaje, luego de fallecida, se presentó Madame Blavatsky ante Leadbetter y le dijo que no se conmemorara el día del nacimiento sino solamente el día de su muerte.

Cuando ella era pequeña, al ser bautizada, se le incendiaron las ropas al pope y se produce un incendio en la iglesia. Indudablemente con un ser como Madame Blavatsky sucederían cosas extraordinarias desde el momento de su nacimiento y bautismo. Los bautismos en Rusia se hacen con gran pompa y concurren cantidades de gente con sus familiares, todos muy bien vestidos y alhajados. Desde luego, concurrieron también niños. Existe la costumbre de que cada niño sostiene en su mano un cirio encendido. Una niña asistente al bautismo, se cansó de sostener en sus manos el cirio encendido y se sentó en el suelo, justo al lado de las polleras del cura. Fue de esa forma que se produjo el referido incendio.

Fue una niña muy precoz a la cual le sucedieron cosas extraordinarias. Cuando su madre muere, ella tenía once años. La madre dijo en el momento de su muerte: “Prefiero morir para no ver lo que a esta hija le va a ocurrir, porque la vida de ella como mujer no va a ser la de las mujeres cualquiera, va a ser una vida distinta, por la que va a tener que sufrir mucho”. Evidentemente, estas palabras tendrían carácter profético.

La madre de Madame Blavatsky era una mujer de gran jerarquía intelectual. Se la solía llamar la “George Sand” rusa. Escribió varias novelas. Era descendiente de los zares. Su padre era coronel y pertenecía a la nobleza prusiana. Ambas familias nobles y con una vida muy desahogada.

Durante su niñez, su familia concurría a una granja donde pasaban los veranos. Ella se escapaba al desván, un lugar abandonado, con trastos viejos. Se encerraba allí y no dejaba entrar a nadie, porque decía que se iba “al salón de la libertad” y allí se dedicaba a leer nada menos que las Clavículas de Salomón. Es obvio que una niña que a los doce años realizaba tales actividades, venía preparada de anteriores encarnaciones. Hay datos no comprobados que indican que ella habría sido la encarnación del hermano Joseph, un hermano que trabajó con el Conde Saint Germain, en el siglo XVII, al final, y a comienzos del XVIII, en la fundación de ciertas logias masónicas y de sociedades secretas.

Es interesante saber que ella ya de muy pequeña tenía un don de persuasión extraordinario. Su poder sugestivo era tan inmenso que reunía a los demás niños de los alrededores que venían a jugar con ella, y los hacía vivir aventuras fabulosas. Incluso les decía: “Ahora viene una ola inmensa que avanza sobre las playas y nos cubre a todos….” y se ponía en cierto estado, haciendo desesperar a los demás niños, que sentían que el agua estaba encima de ellos. Podía entonces manejar ciertas fuerzas sutiles y otras la manejaban a ella, ya que se sabe que durante su infancia crujían los muebles, pasaban cosas extrañas, hechos inusitados, a los cuales su familia acabó por acostumbrarse.

Como ya dijimos, perdió su madre a los once años. Quien estaba muy cerca de ella entonces, cuando estaba en el hogar, era el padre, a pesar de estar muchas veces ausente por su trabajo militar. El padre la comprendía muy bien y de él era de quien Madame Blavatsky soportaba solamente la vigilancia y la injerencia en sus cosas, pues el espíritu del padre era muy afin con el de ella. Era un volteriano, es decir, un libre pensador que se había tornado al espiritismo. De modo que con el padre sentía ella una gran conexión. A raíz de esto y por una serie de altibajos en su salud, el padre resuelve llevarla en el año 1845 a Francia e Inglaterra. No sucede nada extraordinario en este viaje. Retorna y en el año 1848, tres años después, por un altercado con una mucama, ya que era muy terrible con todos, le dijo la mucama: “Eres una mujer tan terrible que nunca nadie se va a casar contigo, ni siquiera ese viejo del que tanto te burlas”. Se refería a Niséforo Blavatsky, un hombre ya cercano a los sesenta años. No se sabe qué sucedió pero antes de los ocho días este hombre pedía su mano y en pocos días se casaron. Dijo su tía luego que en el momento de la consagración matrimonial, ella comentó por lo bajo: “Nunca le haré caso”. Y efectivamente, a los pocos días, se fue de la casa de su marido a caballo y nunca el esposo pudo hacer vida conyugal con ella, pues hay testimonios médicos que constatan que era una mujer que no tenía posibilidades de vida sexual, con una frigidez uterina imposible de vencer. Tampoco ella nunca hizo nada por vencerla. De modo que ante la posibilidad de consumar el matrimonio, desapareció. Se fue a caballo a la casa de unos parientes en Constantinopla.

De allí la vuelven a retornar al hogar. Pero ella no quería quedarse por miedo a que el marido le exigiera volver a la casa. Entonces el padre resuelve llevarla nuevamente a Inglaterra. Ya entonces tiene ella veinte años y un doce de agosto, estando con su padre en el Hyde Park de Londres, al borde del arroyo que hace una vuelta como una serpentina, vio venir tres hindúes entre los cuales reconoció al ser que siempre veía de niña. Decía ella desde niña que tenía un protector que cuando corría algún peligro, la salvaba y que tenía un turbante. Al reconocerlo, se abalanza a correr hacia él, pero él le hace señas de que se detenga. Al día siguiente volvió sola al mismo lugar donde había tenido el encuentro y al estar sentada nuevamente al borde del lago aparece su Maestro y le propone si quiere tener una vida dedicada a hacerle bien a la Humanidad, pero con mucho dolor y mucho sacrificio, teniendo que abandonarlo todo e irse. Consulta ella con su padre y al cabo de tres o cuatro días acepta y decide la situación. Ella empieza a buscar a su Maestro y en esta búsqueda solicita ayuda a su padre. En ese mismo año, 1851 viaja entonces a Egipto. Allí encuentra a un maestro copto que le va a enseñar cuestiones mágicas. Este maestro copto tiene una gran influencia sobre Blavatsky pues cada vez que ella emprenda un viaje, tratará de acercarse a donde él vive.

Se reúne luego con otras personas e intenta llegar al Tibet. Pero al Tibet se llega cuando se debe llegar y ella todavía no estaba en el momento justo. Su intento fue vano y tuvo que regresar.

Entre 1853 y 1858 vuelve a Europa, no regresa a su hogar. Visita Inglaterra y viaja a Nueva York. Cuando estaba en Inglaterra estaba por estallar la Guerra de Crimea y ella era muy rusa y estar en esta guerra significaba estar entre Inglaterra y Rusia. Recibe entonces una herencia de una tía de 80.000 rublos que le permiten intentar nuevamente entrar al Tibet. Esta etapa es muy confusa ya que no hay datos suficientes. Se cree que llegó al Tibet aunque ella luego no comentara nada al respecto.

Hacían ya diez años que había partido del hogar, cuando una noche de Navidad de 1858 en que su familia está reunida festejando el matrimonio de un pariente, en el momento de los brindis, aparece en su casa. Esto fue relatado por su hermana, Vera, a quien se le deben muchos datos de la vida de Blavatsky. Llega a su hogar pero llega muy enferma y es sometida entonces a una serie de tratamientos. Su cuerpo físico está desgastado por la producción de fenómenos en los que se complacía realmente, pero que significaban una pérdida terrible de vitalidad. Llaman a un médico y en el momento que el médico la atiende, la encuentra una herida en su pecho. En esa herida va él a colocarle un remedio y en ese momento, se presenta solamente una mano morena que empieza a hacerle pases desde el cuello hasta la cintura. Fue tal el terror del médico que pidió a los gritos que no lo dejasen solo con esa enferma. Indudablemente la mano morena no es otra que la de un Chela que su Maestro le ponía siempre para vigilarla.

Se queda un tiempo con su familia, unos dos años y luego parte a Canadá y recorre todas las Américas. Indudablemente hace un recorrido por todos los centros iniciáticos de América. Entra en contacto con la cultura maya, con la cultura incaica y hasta con los restos lemures que quedan en las islas de Pascua. Y allí se embarca para la India.

Tiene un tercer encuentro con su familia, donde también está muy mal físicamente. El médico que la atiende aconseja llevarla a Tiflis, porque parece ser que allí había un centro con médicos especializados para tratar su enfermedad. Pero para llevarla se hacía necesario transportarla en una barca. Estaba tan mal que los criados que fueron con ella la pusieron en el fondo de la barca y la transportaron a remo. Ocurrió que las sirvientas que viajaban con ella la abandonan asustadas pues la primer noche que pasaron a su lado, la vieron flotar, es decir, su cuerpo físico en el fondo de la barca y sus cuerpos sutiles escapaban a una especie de monte que había en las cercanías. Gracias al botero, que permaneció a su lado, y al Chela, logra llegar a Tiflis. Es indudable que en este momento sucede un gran proceso de transformación en Blavatsky, pues aparece en unas memorias recogidas por Olcott, lo siguiente: “A partir de ese momento, dejé yo de ser dominada por fuerzas que no deseaba y me he convertido yo en dominadora de esas fuerzas”. Vale decir que ella iba a ser la que iba a producir los fenómenos a voluntad y no que los fenómenos vinieran a tomarla a ella para producirse. Dice también acerca de ese momento: “Desde ahora jamás estaré sujeta a influencias externas. Mi debilidad psicofísica ha desaparecido para no retornar más. Estoy limpia y purificada de aquella atracción hacia mí que experimentaban los ambulantes cascarones y afinidades etéreas. Soy libre, libre, gracias a aquellos a quienes ahora bendigo y bendigo a cada hora de mi vida”.

Otra etapa muy interesante es la que va de 1867 a 1870. En 1867 hace Blavatsky un tercer viaje al Tibet, pero antes, al recobrar su salud física, deja su familia en Rusia y viaja a Italia. Como era un paladín de la libertad, se úne a los ejércitos de Garibaldi y lucha en Mentana. De ahí que tuviera una herida en el hombro, una bala en el otro y quebrado el brazo en dos lados de un sablazo. La batalla de Mentana fue en setiembre de 1867 y en el mes de noviembre ya está camino del Tibet. Permanece allí hasta 1870, si bien no hace comentarios de sus procesos en esos momentos. Su familia está inquieta pues van ya tres años que no tienen noticias de ella. Estaban una noche reunidos y ya la daban por muerta. Dice su hermana Vera: “Súbitamente, sin saberlo cómo, en la sala donde estábamos hablando de ella, se presenta un personaje asiático con una carta”. Entrega la carta y de la misma manera que apareció, desaparece. La carta decía así: “Antes de que se levanten veintiún lunas nuevas, vuestra hermana estará en casa. Está sana y salva, protegida física y espiritualmente por sus maestros”. La carta estaba firmada por Koutoumi. Evidentemente, retornó en julio de 1872. Del Tibet salió antes, pero viajó por Siria, por centros iniciáticos, y luego volvió a Egipto para estar un tiempo con su maestro copto.

Vuelve al hogar pero permanece muy poco tiempo allí, dos o tres meses. Decide viajar a París a la casa de unos parientes. Estaba muy contenta allí porque encuentra un núcleo de gente que la apoya, le pide fenomenismo, le solicitan que haga sonar campanitas astrales, que haga prodigios. Ella se encuentra realmente feliz entonces, rodeada de gente culta que sigue la corriente de sus ideas. Pero a los tres meses de estar allí, recibe orden de viajar a Nueva York. No sabe porqué, ya que recibe las órdenes pero no las razones.

Decide viajar entonces a Nueva York, pero se encontraba sin dinero, ya que ella dilapidaba mucho y luego se quedaba sin él. Tenía lo justo para sacar el pasaje. En el momento en que va a sacar su pasaje se encuentra con una pobre mujer desesperada que tenía que encontrar a su esposo en Nueva York, pero a quien un sujeto había vendido engañosamente un pasaje falso, para ella y sus hijos. Blavatsky quería ayudarla pero no tenía dinero. Trata de convencer al agente de viajes, pero no tuvo suerte. Entonces, pide que cambien su billete de primera clase por uno de clase inmigrante, con la condición de dejar viajar a la mujer y los niños, a cambio de su pasaje de primera.

Llega a Nueva York, sin dinero. Entonces tiene que trabajar. Hace corbatas, flores, chucherías. Está casi más de un año en esta condición. Tenía allí que cumplir con varias cosas muy importantes. Tenía que conocer a Olcott, que va a jugar un papel muy importante en la vida de ella y en toda la obra de la Doctrina Secreta así como en la fundación de la Sociedad Teosófica. Tiene Blavatsky como misión fundamental aprovechar la corriente espiritista imperante en los Estados Unidos y desviarla al verdadero espiritualismo. Tenía también que escribir “Isis”. Todas estas eran las razones para viajar a Nueva York.

La llegada a Nueva York fue muy difícil por sus carencias económicas. Se presentó en la embajada de Rusia y pide al representante diplomático que le adelanten algo de dinero. Le escribe a su padre mediante un telegrama para que le haga llegar dinero. Esto era en 1873 y el dinero llega recién en octubre de 1874, a raíz de la muerte de su padre, como herencia paterna. Pero en todo ese lapso, como ya se dijo, tuvo que trabajar para vivir.

En esos tiempos se publicaba mucho en los diarios neoyorquinos los fenómenos espiritistas que se producían en la granja de los Eddie, en un lugar cercano a Vermont. Del diario habían enviado una persona a recoger información y realizar dibujos de los fantasmas que se aparecían en dicha granja. Ella lee el diario y se apasiona, resolviendo ir a conocer el lugar. Los diarios se agotaban entonces, llegando a costar mucho más a la tarde, a raíz del interés que despertaba el espiritismo.

Es entonces que Blavatsky conoce a Olcott. Estaba Olcott instalado en la granja de los Eddie desde hacía unas cuantas semanas. Eran estas personas gentes sin cultura, campesinos y había en todo esto algo de tramoya. Se reunía allí mucha gente a la que atendía y daban de comer. Uno de los dueños de la granja cocinaba para todos mientras que el otro estaba escondido y era quien producía los fenómenos. Ella llega allí con una amiga y se sientan en una mesa a la hora de almorzar. Momentos después entra el periodista acompañado con otra persona a la que comenta: “Mire que personaje más chuco hay ahí sentado”. Se refería a Blavatsky que estaba allí, grande como era, con su cabeza garibaldina con la que había luchado en Mentana, con camisa roja, y el cabello largo, crespo, hasta los hombros. Diría Olcott luego: “Indudablemente aquella camisa roja, en aquel ambiente sombrío y de fantasmas, producía un choque que llamaba inmediatamente la atención”. Trata él de conectarse con ella en el momento en que Blavatsky iba a encender un cigarrillo, le acerca un fósforo. Ya en ese instante inician una conversación y le comenta ella que vino a ver los fenómenos pero que había algo que realmente la resistía un poco por dentro y que no quería encontrarse con el periodista que escribe para el diario, ya que no quisiera figurar para nada. Entonces Olcott le dice: “bueno, el periodista al que usted trata de evadir, soy yo pero no tema que en las publicaciones del diario no va a salir nada de su persona”. Indudablemente, desde el día que Madame Blavatsky llegó a la granja los fantasmas empezaron a cambiar de carácter. En vez de ser de pieles rojas o de campesinos que daban mensajes a los que allí concurrían, aparecía un día un ruso, otro un libanés, otro día un egipcio. Entonces todo el asunto de los Eddie empezó a crecer. Le confesó más tarde a Olcott que la que producía esos fenómenos era ella, pero lo hacía para poder afirmar a la gente la creencia de otro plano de cosas, para poder luego entrar en explicaciones que llevaran a percibir el otro mundo, el verdadero, el que es eterno, el del alma del hombre. No el de la astralidad, sino el de la individualidad divina.

Inmediatamente comenzaron los diarios a hacer comentarios sobre estos nuevos fenómenos que seguían produciéndose en la granja y ella tercia en la discusión periodística y hace unos artículos brillantes, llenos de humor , que todos los diarios ansiaban tener sus publicaciones. Dice Olcott: “Andando el tiempo, aprendí que H.P.B. era la fiel servidora de los Maestros y aunque su temperamento particular y su idiosincrasia la hiciesen harto antipática para algunos, impidiéndole trabajar con ella, cosas que parecerá menos extraña si se tiene en cuenta que cada individuo adepto o laico evoluciona según un rayo determinado del Logos, encontrándose en simpatía con cuantas almas dependen de ese rayo y acaso en antagonismo, en el plano físico, con las adscriptas a rayos diferentes. Es lo que puede llamarse una simpatía magnética, áurica o psíquica, o antipatía. Sea lo que fuere, había Maestros que no podían trabajar con ella. En cambio otros la utilizaban y muy bien. No olvidar que el verdadero Maestro es nuestra alma inmortal, la divina tríada que hay en cada uno de nosotros”.

A raíz de esto, la amistad con Olcott se hace entrañable. Son verdaderos camaradas que comparten todas las horas y todos los hechos. A poco de este asunto de la granja de los Eddie, se instala Madame Blavatsky en Nueva York y hace una reunión donde un egipcio viene a hablar de kábala y Tarot. Invitan a un total de diecisiete personas. Esto sucedió el siete de setiembre de 1875. Allí está el germen de la Sociedad Teosófica. En esta reunión se resuelve formar una sociedad para estudiar los planos más elevados del espíritu. La concretan ya en forma para el 17 de noviembre. Probablemente Blavatsky eligiera a propósito el número de 17 personas, ya que se le daba un valor enorme al número. El número, la forma, son cosas que están totalmente interligadas. Los valores numéricos tienen un efecto real sobre los hechos.

En esta época empieza Madame Blavatsky a escribir “Isis” y un día Olcott, que la estaba acompañando hasta las 2 ó 3 de la mañana, le dice: “Estoy con una sed tremenda. Con qué gusto me comería un racimo de uvas, pero a esta hora el negocio de la esquina está cerrado”. Un instante después, colgado de la biblioteca, en los tirantes de dos cajones, aparece en cada uno un hermoso racimo de uvas. Estas eran las materializaciones de Madame Blavatsky. Cuenta Olcott que a los pocos días notan que en la c asa faltan servilletas. Entonces ella le dice: “Bueno, ve a comprar servilletas”. Y él trae unas servilletas que hay que cortarlas y están un poco deshilachadas. Ella se pone a coserlas y las cose muy mal. Y él le dice: “Bueno, a lo mejor yo las hacía mejor”. Contestó ella: “Mira, acá en este instante se presenta uno que dice que las va a hacer él. Vamos a juntarlas todas”. Las junta todas y se las hace poner a Olcott en un cajón de la biblioteca. Siguieron conversando y al rato le dice: “Bueno, avisa que ya terminó. Ve a buscar las servilletas”. Olcott saca las servilletas y están todas dobladilladas. Claro que horriblemente dobladilladas. Explicando estos hechos que para nosotros son inauditos, pero que evidentemente son reales, a pesar de que no podemos percibirlos con la precariedad de nuestros cinco sentidos, dice Olcott: “Quien domine el mecanismo de las construcciones interatómicas, puede dar en un momento determinado nuevas posiciones a tales iones y a tales electrones”. Hablar así ahora no nos parece nada extraordinario, cuando gracias a Einstein y sus posteriores descubrimientos sabemos que la materia no es materia, sino que es un mundo de electrones, de centros atómicos, de protones, electrones, neutrones, neutrinos, etc. que giran en torno a órbitas como gira el sistema planetario en torno al sol. No era igual en la época de Blavatsky. Dice también Olcott: “He aquí la imagen que voy a hacer de Madame Blavatsky, una verdadera mujer en carne y hueso, muy masculina, viviendo como todo el mundo cuando está despierta, pero pasando en un sueño de uno a otro mundo, y viviendo adormecida en el estado de trance clarividente con seres superiores, en un cuerpo debilitado de mujer, una personalidad en la que el mayor tiempo se desarrollaba un ciclón vital, para citar las palabras de un Maestro, tan desigual, cambiante, caprichosa, violenta que era, se precisaba heroísmo y paciencia y dominio de uno mismo al que quería vivir con ella y trabajar en común con un objeto humanitario”. Aquí se está retratando a sí mismo. “Los fenómenos de que he sido testigo, las pruebas numerosas y variadas que ella ha dado de la existencia detrás de ella de los Maestros, de los que ella no se sentía digna de besar sus zapatos, y la transformación en que la mujer exasperada y agitada se convirtió en una escritora y una maestra llena de sabiduría y una bienhechora de todos los investigadores del alma humana, todo ello se aúna con los libreos para probar su excepcional grandeza y hacer olvidar sus excentricidades, aún para los que las han soportado. Al mostrarnos la vía nos ha prestado un servicio tal que es imposible experimentar por ello otra cosa que la más profunda gratitud”.

En una ocasión estaba Madame Blavatsky con Olcott en casa de unos amigos, y estos amigos habían recibido una invitación para ir a ver unas cuestiones de espiritismo. Ella no quiso ir y se quedó con el dueño de casa y la esposa de este se fue con Olcott a la sesión de espiritismo. Llegaron cuando ya se había acabado pero les hicieron una sesión especial para ellos y entonces el espíritu que se presentó materializa un capullo de rosa y se lo ofrece a la dueña de casa, diciendo: “Esto es para Madame Blavatsky”. Al volver a la casa, le ofrecen a Madame Blavatsky la flor. Ella la sostiene en la mano y unos instantes después el dueño de casa se la pide para sentirle el perfume. Cuando va a olerla, dice: “Pero qué cosa tan extraña, qué flor, cómo pesa tanto esta flor”. Madame Blavatsky le contesta: “Cuidado, tenga cuidado con la flor, trátela bien”. La dueña de casa aduce: “Pero si pesa y no pesaba sino lo natural de una flor”. Entonces Olcott la toma y resuelve ver qué hay adentro. Y saca un anillo de oro, un aro de oro. Madame Blavatsky tenía unas llaves en la mano y dijo: “El metal es necesario para la materialización, porque después se hace la conversión, que es de carácter totalmente alquímico”. Y materializó un anillo de oro que lo acompañó a Olcott toda su vida.

Siempre le investigaban a Madame Blavatsky cómo hacía ella para comunicarse con los Maestros. Sobre todo era objeto de preguntas por parte de S y de Hume, el filósofo alemán, que tenía la mayor curiosidad y que estuvo en comunicación epistolar con los Maestros. Ella respondía que las comunicaciones se hacían a través de ella, porque se necesitaba a alguien que precipitara la carta para materializarla y entregársela al destinatario. Llegó un momento en que S quería ser él quien fuera capaz de recibir directamente la comunicación y hacer la materialización. El Maestro Koutoumi, en la Carta 2, le dice: “El adepto es una rara florescencia que no nace, se hace. No es hijo de privilegios, es hijo de la labor del alma de cada ser”. Vale decir que para ser adepto, no se nace, se llega a través de la vivencia de muchas existencias, buscando la Tríada superior, el Alma Divina que llevamos cada uno de nosotros. Lo que trató de decir es que no se llega por pretensiones, ni por creer que podría llegar a través de un toque mágico. Se llega nada más que por el esfuerzo personal de cada ser, que debemos de enhebrar en muchas vidas para que pueda hacerse algo efectivo y real.

En una oportunidad, estaba Blavatsky con la condesa y ésta le pide que le aclare una idea que no entendió bien y HPB le contesta: “Bueno, tome un papel y póngasela al pie del Maestro. Si el Maestro mismo se lo quiere contestar, usted va a encontrar la contestación”. Instantes después en el papel aparece la letra con la respuesta. ¿Cómo hace esto? Ella dice, al respecto: “Empleo dos procedimientos. Pongo un sobre cerrado sobre mi frente en caso que el idioma en que está escrito el pliego me es conocido. Así el contenido de este, reflejado por mi cerebro, es llevado hasta El por la corriente misma que de El emana. Si está redactado en lengua que me es desconocida, tengo que abrir el sobre, leer físicamente el pliego con mis ojos y aunque ignore el significado de las palabras, aquello que ven mis ojos es llevado a la percepción del Maestro, reflejándose en su propia lengua, después de lo cual, para prevenirse contra cualquier error, debo quemar la carta con una piedra de encender que poseo, pues el fuego común no debe emplearse. Las cenizas arrebatadas en átomos, más que impalpables por aquella corriente, son luego materializados de nuevo por el Maestro, sea cual sea la distancia a la que él se encuentra”.

Es interesante ver que en el tomo quinto de la edición de “El Dogma y Ritual de Alta Magia” que estaba muy de moda en Nueva York en 1870, Eliphas Levi dice: “Tiene que aparecer una organización que se dedique a la Fraternidad Universal. Se ha de fundar un nuevo Reino Universal por quien tuviera en sus manos las llaves del Oriente y que acaecería en la nación que tuviera más vida y más inteligente actividad”. El anunciaba que esto sucedería para 1879 pero Madame Blavatsky se le adelantó en cuatro años.. Es en ese mismo verano, en noviembre de 1875, enseguida de fundada la Sociedad Teosófica, que Madame Blavatsky le dice a Olcott: “Acá tengo un manojo de hojas que anoche me dictó el Maestro. Yo ni sé para qué son. No sé si son para hacer un artículo, si son para hacer un periódico, si son para hacer un libro o si no son para hacer nada. No lo entiendo, pero sé que tengo que seguirlas”. Al poco tiempo comprende y escribe “Isis”. La inicia en esa época, porque de hecho el trabajo serio de “Isis” lo comienza ya en el año 1876 y se publica en 1877.

Ya en 1877, casi entrando en 1878, la labor de Blavatsky en Nueva York estaba cumplida. Le llega la orden de viajar a la India y allí le hacen un recibimiento fabuloso y fundan con Olcott en la India la Sociedad Teosófica de India. De esa, luego de dos o tres años, se hace gran difusión y fundación de escuelas budistas a fin de contrarrestar el efecto de las escuelas de los misioneros.

Se establece en Bombay, en una casa que le llaman Casa de los Cocoteros. Desde allí hace una serie de viajes pero su salud está destrozada. Se habían reunido varias personas de la Sociedad Teosófica y deciden viajar a Pero allí solamente tenía que llegar ella. Por eso, al embarcarse en el tren, ni habían cargado la valija de Madame Blavatsky, al subir ella al ferrocarril, este avanza, sin pitar, sin tocar campanilla y sin ser la hora y dejando en el anden a todos los demás. Esto permitió que llegara ella sola a y estuviera tres días con sus Maestros, sola. Y ahí sufre la segunda curación. Dice luego: “El tren en cierta estación arranca antes de la hora y sin señal, y puedo llegar al lugar de los Maestros sola, y estar allí dos días y se encargan de calafatearme. Oh, los benditos días! Fue igual que en los primeros días cuando me visitó el Oso. La misma choza de madera. Un cajón dividido en tres compartimientos para tres habitaciones. Levantada en la selva sobre cuatro patas de pelícano. Los chelas vestidos de amarillo deslizándose en silencio. El eterno burbujeo, el “gul-gul” del Narguile de mi patrón, la siempre familiar y dulce voz de Koutoumi, ahora más dulce y su rostro es aún más delgado y transparente. El mismo ambiente en muebles, pieles, almohadas rellenas con colas de yac, vajilla para el té salado, etc.” Y dice Koutoumi: “Retorna remendada por un tiempo pero no curada”. Fue esta entonces la segunda curación hecha por los Maestros.

En ese lapso escribe ella ese libro prodigioso que revela una escritora y novelista extraordinaria, que es “Por grutas y selvas del Indostán”. Es un libro novelado, escrito para los diarios rusos, pero que está cargado de enseñanza esotérica. Al que lo sepa leer, sacará de allí enorme cantidad de conocimiento esotérico. Hay procesos y relatos que son realmente notables. En ciertas etapas de dificultad la acompaña su Maestro y desde luego cuando está él presente, pasan cosas extraordinarias.

Ya entonces funda “El Teosofista”, ella es presidenta de la sociedad junto con Olcott y después sale “Lucifer” en India, pero allí ya se crean una serie de problemas con la Sociedad anglo-india que no la acepta y la resiste porque está todo minado por el efecto clerical. La acusan de espía, dicen que está haciendo espionaje ruso y la rechazan e indudablemente ella se salva, por pura casualidad, o causalidad. El virrey era Lipton, hijo del autor de “Zanoli” y cuando él es consultado acerca de Blavatsky dice: “Sólo conozco una persona que en ciencias abstractas pueda parangonarse con mi padre y esa es Madame Blavatsky”. Después de esta aseveración, se tuvieron que acallar. Pero las sierpres siguieron su labor.

Luego de la curación recibe la orden de volver a Europa. Ella se desespera porque deseaba morirse en la India y dice: “Yo quería morir en India y que quemaran hasta la última gota de grasa cosaca en la pira funeraria, como si fuera viuda del malabar”. Porque a las viudas las queman en la India. Vuelve a París. Allí encuentran un grupo de personas que la adoran. Primero toca Marsella, se va a Niza a la casa de los Duques de Pommar, después viaja a París. Allí va a la casa de los duques de Adhemar que tienen una casa de verano, de reposo en un lugar cercano a París. Cuando están viajando hacia allí en el auto, con otras cuatro personas, la ven en estado ensimismado, porque cada vez que ella va a hacer una materialización o un trabajo en el otro plano, entra como en un estado de somnoliencia, pues desde luego abandona su cuerpo físico y hace el desplazamiento. La ven ensimismada de esa forma y las amigas que van con ella respetan ese silencio porque piensan que está descansando o está elaborando. Y en cierto momento le dicen: “¿Qué le pasa?” Y ella contesta: “Es que estoy oyendo la ópera de Guillermo Tell que es una de mis preferidas”. A la duquesa le llama la atención, porque registra la hora y dice: “Pero no puede ser porque a esta hora los teatros no están funcionando”. Le queda la curiosidad y cuando retornan a París averigua dónde se podía estar ejecutando Guillermo Tell a esa hora y en ese día. Y efectivamente, lo estaban ejecutando en los Campos Elíseos, a la misma hora que ella lo estaba escuchando.

En esta época empiezan a confabular en su contra. En París ella está muy bien pero siguen trabajando la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres. Mandan a Hudson a la India y allá queda un matrimonio que Blavatsky protegió inmensamente y que le hacen traición. Incluso llegan a decir que todos los fenómenos que ella producía eran falsos y el esposo, que era carpintero, fabrican en los muebles de Blavatsky cajones falsos, para hacer ver cómo hacia ella las artilugias y los engaños. Toda esta información la recibe el movimiento clerical en la India. Esto agregado a la Sociedad de Investigaciones Psíquicas que realizan un informe de trescientas páginas donde la declaran traidora y espía rusa y sin derecho alguno a defensa.

Antes que esto suceda, ella está en Ostende muy enferma nuevamente. Una tarde de enero de 1875 recibe la visita de su Maestro que le entrega el plan de la Doctrina Secreta, el libro que tiene que escribir. Comienza a escribirlo. La condesa que viene de Suecia, y va para Italia, es mandada a buscar por ella porque la estimaba mucho y se sentía muy sola. En el momento en que la condesa está haciendo la valija en Suecia oye una voz que le dice: “Pon ese libro en la valija”. Cuando llega, Madame Blavatsky la está esperando y le dice: “El Maestro me dice que usted me ha traído un libro”. Ella le responde: “No, Blavatsky, yo no le he traído ningún libro. Si yo no he traído nada”. “Sí, me dice que sí, que lo busque en el fondo de la valija. Es el libro que usted se hizo copiar sobre Tarot y Kábala, porque allí hay unos datos que yo necesito para la Doctrina Secreta.” Evidentemente ella fue inmediatamente y en el fondo de la valija estaba el libro.

Cuando ya está trabajando en la Doctrina Secreta, dice: “Vivo de nuevo dos vidas, otra vez. El Maestro encuentra que es muy agotador para mí estar mirando conscientemente la luz astral para escribir mi Doctrina Secreta. De modo que hace ya como quince días que me hace ver todo lo que necesito como en un sueño. Veo largos y grandes rollos de papel, en los cuales hay cosas escritas que luego recuerdo y anoto”.

En ese momento estaba muy enferma. La llevan a Ostende y se pone muy mal. Los médicos no aciertan con lo que tiene pero está terriblemente mal. Casi no caminaba. La condesa en sus memorias escribe: “Con profundo horror comencé a sentir ese débil olor particular de muerto que precede, a veces, a la descomposición. Sufría mucho y estaba muy atormentada. Me pidió que cuidara sus mansucritos y que se los enviara al Coronel Olcott. Se había llamado al notario para que expresara su última voluntad.” La condesa que la vela cae en un sueño profundo y al despertar es ya el amanecer. Está realmente acongojada por haberse dormido y lo primero que hace es mirar al lecho donde Madame Blavatsky estaba, esperando encontrarla muerta. Y se la ve que está sentada y la mira y le dice: “Condesa, venid aquí” . Ella pregunta: “¿Qué ha pasado?”. “El Maestro ha venido y me dio a elegir entre morir y estar libre si yo lo quería, o vivir y acabar la Doctrina Secreta. Me dijo que mis sufrimientos serían grandísimos. Que se abrirá un terrible período para mí en Inglaterra, adonde debo ir. Pero yo he pensado en los alumnos a quienes me será prometido enseñar alguna cosa, y en la Sociedad Teosófica a la que he dado ya la sangre de mi corazón y he aceptado el sacrificio. Ahora ya para que todo esté bien, preparadme un café, dadme algo de comer y alcanzadme mi caja de tabaco”. Se levantó, se vistió y se puso a conversar con todos alegremente. Se esperaba a la gente que tenía que venir a hacer el testamento. Se sentó en un sillón del comedor a esperarlos. Estos creyeron que encontrarían a una moribunda y la encontraron así y no entendían qué sucedía.

El aviso que le hace su Maestro se refería a dicho informe, que la destruye. Dice ella, luego: “Mi corazón se ha endurecido. Nada me importa ya salvo mi deber hacia los Maestros y a la causa teosófica. A ambos ofrezco hasta la última gota de mi sangre y hasta el último latido de mi corazón envenenado y destrozado por la vil y traidora naturaleza del hombre. Lo que me queda de vida, que ya no es muhco, he aprendido a tener paciencia en estos últimos tres años. Mi salud ha mejorado pero en general la he perdido para siempre. Sólo cuando me siento y escribo me encuentro bien. Ni andar ni tenerme de pie puedo arriba de un minuto”. Y en estas condiciones termina la Doctrina Secreta, que se publica en 1878. Demoró tres años en escribirla.

Después de esto, ya sabe que se va, pero todavía nos ofrece “La voz del silencio”, que es la quintaesencia, no tiene parangón. Es el camino iniciático para llegar a la luz. No se ha podido decir en menos palabras más cosas perfectas que las que están dichas en este libro. Esta la escribe y se publica en 1889. Dice allí: “He aquí, tú te has vuelto la luz, te has vuelto el sonido. Tú eres tu Maestro y tu Dios. Tú eres tú mismo, el objeto de tu búsqueda, la continua voz que resuena a través de las eternidades, exenta de cambio, exenta de pecado. Los siete sonidos en uno, la voz del silencio, el retorno al Uno, a la Unidad”.


Mi visita a Agharta (Lobsang Rampa)

… “Esta es la entrada eterica a la sagrada Agharta, Lobsang,” me dijo el Maestro. “Este es el pasadizo, a través del tiempo y del espacio, que conecta el mundo interno con nosotros. El centro de nuestro planeta es algo más que un agujero hueco en una esfera. Este espacio realmente trasciende la realidad física y existe simultáneamente en varias dimensiones y realidades. Una vez que entremos al vórtice dimensional, nuestro campo vibratorio será incrementado para concordar con el nivel elevado de Agharta. Solamente por medio de este método los seres físicos tales como nosotros pueden entrar a Agharta.” …

Shambhala

Descarga libro en formato PDF

…  “Contempla”, dijo solemnemente, “La Sagrada Agharta” Mucho creen que Agharta es la ciudad en el centro de la tierra. Sin embargo, Agharta es realmente el nombre de la región y no solo una ciudad. Aquí reside el poder cósmico de la tierra. Todos los poderes de la materia, energía y dimensiones espacio temporales logradas por las criaturas vivientes, se originan en esta fuente cósmica. En esta tierra viven numerosas razas, con diferentes culturas y tradiciones. Viven en una dimensión avanzada y mucho mas evolucionada, comparada con la vida humana en la superficie del planeta, en perfecta simbiosis con el mundo y su viviente realidad. Otras razas diferentes de las de la tierra también ocupan esta tierra interdimensional de Agharta. Aquí hay grandes colonias de gente extraterrestre que se originan de muchos y diversos lugares en nuestro universo. Estos grupos se interrelacionan en diferentes niveles dimensionales. La capital de Agharta es la ciudad etérica de Shamballa. Esta ciudad es la más alta expresión de esta civilización interna y vibra a frecuencias astrales. Ahí se concibe e instituye la idea creativa y el programa astral para la evolución de los mundos. En Shamballa moran extraordinarios seres que vibran a las más altas frecuencias del universo. Son seres libres, propietarios de la vida. Ellos  construyen el destino. Viven juntos en grandes clanes, guiado por los Mayores. El clan Mayor es el guardián de La Palabra. El Mayor de este clan es la Mente Directora de toda vida, adentro y afuera del planeta. Ellos existen en estas altas frecuencias, totalmente libres del tiempo. Al moverse a través de diferentes planos temporales, quedan sujetos a sus efectos solo mientras permanezcan en ellos. Pero su entidad real permanece sin cambio en su naturaleza inmortal. Son el Alpha y Omega de toda vida en el Universo. Llevan vestiduras, ricas, ligeras, de incomparable belleza y arte, con cintas doradas y arabescos multicolores. Son más altos que el promedio humano, con características fuertes y en extremo vitales que podrían ser comparadas con esos rasgos distintivos de la gente polinesia. Desafortunadamente, nosotros no éramos lo suficientemente puros para visitar Shamballa. Aun cuando pudimos trascender la vibración de la superficie de nuestro mundo y entrar en Agharta, aun estábamos muy apartados de esas almas puras que moran en Shamballa. Pero nuestra razón de estar ahí no era para admirar el paisaje. Teníamos otro propósito que pronto se nos revelaría a todos. Nos unimos a la multitud de seres iluminados que se habían congregado en la gran planicie al pie de la entrada dimensional. Arriba de nosotros en el cielo volaban grandes naves esféricas que bajaban en picada y se esquivaban en la brisa como los cometas de papel de Lhasa. … Libro completo:     Mi visita a Agharta en formato PDF

 

Shambala

 

 

 

 


La verdadera historia de María Magdalena

 

 

¿ Porqué se ha intentado ocultar la evidencia que supuso la casi total exterminación de los “Cátaros” o “Els Bons Homes” o el motivo que más tarde supuso la disolución de la Orden de los Caballeros del Temple, cuyos miembros fueron perseguidos y quemados vivos en la hoguera ?

¿Qué evidencia era tan grave para la Iglesia que haría temblar sus cimientos?

Mucho se ha escrito y comentado sobre la relación de Jesús el Nazareno y Maria Magdalena, cientos de hipótesis han hecho correr ríos de tinta, pero sin embargo, hasta ahora nadie había logrado encontrar una evidencia como la que se muestra en el presente libro. Una historia, que no dejará a nadie indiferente.

maria magdalena

 

 


Muerte mística

muerte mistica

“De cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”

Enseñanzas de Jesús Cristo, Evangelio según San Juan

“Debes estar persuadido de que tu vida debe ser un continuo morir. Y cuanto más muere uno a sí mismo, tanto más comienza a vivir para Dios.”

Tomás de Kempis, Imitación de Cristo

“Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero.”

Pablo Apóstol, Primera Epístola a los Corintios

“El hombre que abandona todo deseo y obra sin intereses, libre del sentido del ‘yo’ y de ‘lo mío’, él alcanza la Paz.”

Bhagavad Guita, Cap. II, El Yoga del Conocimiento

 

“Habiendo investigado los Tres Factores correctamente bien, profundizando mas en la investigación, a la conclusión que llegue es que sin la muerte no puede haber liberación, no puede haber castidad, no puede haber amor por la humanidad, si uno no muere. La muerte es la base fundamental de nuestro progreso espiritual. Como se que las cosas se agravaron ya terriblemente para la humanidad y para el planeta, le hago saber que el acercamiento de Hercólubus a la Tierra es un hecho; eso va a ser peor que las bombas atómicas. El agite es planetario, tanto de la humanidad como del planeta. El acercamiento del planeta al nuestro trae como consecuencia mucho calor, que quemara las plantas, los animales y toda la humanidad. De modo, pues, que esto se los hago saber porque es mi deber prevenirlos. Solamente nos queda un solo camino: Es trabajar con la muerte, pero radicalmente. Todo el que este trabajando seriamente se sacara a un lugar seguro donde pueda seguir su trabajo, porque vienen terremotos, maremotos, temblores del planeta, en fin, un desastre completo; hasta que se acaba de zafar el eje de la Tierra, porque ya esta movido y se hundirá en el océano. Ese es el final nuestro. De modo, pues, que lo único que lo salva a uno es el trabajo de la muerte, porque con la muerte consigue uno la castidad y el amor por la humanidad. He sintetizado el trabajo de los Tres Factores en uno, por el afán que hay, que es la muerte, porque con la muerte salen los otros dos factores, que los puede trabajar uno divinamente bien porque así como vamos, vamos mal.

Esta es una alerta para que dejen tanta teoría que no los lleva a ninguna parte y se pongan a practicar la muerte, a todo instante, a todo momento, que es la única que nos salva. Esto que les comunico en esta carta, se cumple al pie de la letra, tal como va escrito. No es metemiedos sino alertando al estudiantado para que dejen de teorizar tanto y se pongan a practicar la muerte. Ya mucho se ha hablado y nada se ha conseguido con eso; lo mejor, vamos al grano a los hechos!!! Y el acercamiento del planeta al nuestro, no quedara rincón de la Tierra que no se convulsione. Esto es planetario. De modo, pues, que a probar con hechos ahora nuestro trabajo. Lo que les digo en este papel no me arrepiento nunca de decirlo, porque así es la verdad y lo sostendré ante cualquier científico de la Tierra lo que estoy diciendo. NO DEJEN PARA MAÑANA LO QUE PUEDAN HACER HOY.”

V.M.R.

Mensaje del Sol

 


Sabiduría olvidada

sabiduria

Quien empieza a desintegrar sus defectos psicológicos empieza a salirse del círculo vicioso donde se encuentra  metida toda la Humanidad.

Entonces puede conocer otras realidades y conectarse con la humanidad solar.

Todo ser humano lleva dentro una Chispa Divina que se llama Alma o Esencia, y que es la que le impulsa para emprender un trabajo espiritual.

La Esencia o Alma se encuentra atrapada entre todas las maldades o defectos psicológicos.

La maldad que la humanidad encierra adentro está simbolizada por los pecados capitales de los que habla la Bilblia: la lujuria, la venganza, la ira, el orgullo, envidia, etc.

Estos defectos son los que dominan a la Humanidad y son los responsables del estado penoso y lamentable en que se encuentra el planeta Tierra y las gentes que lo habitan.

Todos los días, los defectos afloran y se manifiestan en las gentes  infinidad de veces a través de miles de detalles que pasan desapercibidos.

Las gentes no son capaces de ver que la situación que atraviesan es el resultado de su propia conducta.

Las manifestaciones diminutas de cualquier defecto, son su alimento.

Es necesaria la auto-observación para a ver los miles de  detalles negativos.

Detalles negativos son los malos pensamientos, el odio, la envidia contra otras personas, la ambición, la codicia, y muchos otros.

Hay que empezar a desintegrarlos seriamente.

Con el trabajo de la desintegración de los defectos, la Esencia va creciendo, se va fortificando.

Existe otra chispa divina dentro de nosotros llamada la Madre Divina, y con su ayuda podemos desintegrar los defectos.

Por diminuto que sea el detalle se debe pedir a la MADRE DIVINA interna: “Madre mía, desintégrame este defecto”.

A través del trabajo de la auto-observación y apelando a la Madre Divina podemos ir despertando y abandonando el círculo vicioso donde se encuentra metida la Humanidad.

Este trabajo es para hacerlo en todo momento, es decir, de instante en instante.

Con este trabajo se adquiere la Castidad Científica y se aprende a amar a la Humanidad.

La desintegración de los defectos y el desdoblamiento astral es el único camino que le queda a la Humanidad.

esclavitud


La Doctrina de la Síntesis

sintesis

“La Doctrina de la Síntesis no puede perjudicar a nadie, porque es la síntesis de todos.

Nosotros invitamos a todos los devotos de todos los cultos, escuelas y creencias para hacer un estudio comparativo de religiones.

La Magia Sexual y el Cristo son la síntesis de todo estudio esotérico, sea cual sea su nombre, forma religiosa, o sistema educacional.

Cualquier forma religiosa o sistema esotérico se enriquece con la síntesis. La síntesis no puede perjudicar a nadie. Esta es la Doctrina de la Síntesis. Nosotros amamos entrañablemente a todas las formas religiosas; sabemos que ellas son la manifestación amorosa de la Gran Religión Cósmica Universal.

El Matrimonio Perfecto y el Cristo Cósmico constituyen la síntesis de todas las religiones, escuelas, órdenes, sectas, logias, yogas, etc., etc., etc. Es lástima verdad, que tantos que hallaron la Síntesis Práctica, se hayan salido de ella para caer en el intrincado laberinto de las teorías.

Cuenta la tradición que en el centro del Laberinto existía la Síntesis, es decir el Lábaro del templo. La palabra laberinto viene etimológicamente de la palabra lábaro. Este último era un hacha de doble filo, símbolo de la fuerza sexual, masculino-femenina. Realmente quien encuentra la Síntesis, comete la más grande de las tonterías cuando se sale del centro y se regresa a los complicados corredores de todas las teorías que forman el laberinto de la mente. Cristo y la Magia Sexual representan la síntesis religiosa.”

S.A.W.

El Matrimonio Perfecto

planeta

 


El diario secreto de Richard Evelyn Byrd

“Vuestra raza ha alcanzado el punto de no retorno. Tenéis a personas entre vosotros que estarían dispuestos a destruir la Tierra entera antes que perder su poder”

Richard Evelyn Byrd fue un gran explorador y aviador estadounidense,  especialmente conocido por sus audaces vuelos sobre los Polos.

En 1947 se adentró volando con su operador de radio 2.700 kilómetros en la apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente de ello al principio.

En 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad.

Las autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de esta represión.

Diario:

Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19 de Febrero de 1947.

Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad evidente.

Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la opinión pública.

Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de personas no pueda ya ocultar más la verdad.

DEL LIBRO DE ABORDO

Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885 metros).

Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo bajo nosotros.

Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón preciso.

Descendemos para poder observar mejor este fenómeno.

Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila.

Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.

Volvemos a chequear la posición con nuestra base.

Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo y la nieve.

Nuestras brújulas se han vuelto locas.

Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.

Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.

Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección.

Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.

Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante nosotros.

Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias.

Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.

No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa.

No es especialmente grande. Nunca ante la había visto.

Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.

Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.

Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.

A través del valle serpentea un río.

Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.

Aquí hay cosas que no concuerdan.

Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.

A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.

Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.

La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir.

Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).

Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.

Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.

Sí, es verde.

Está cubierto de árboles y zonas de musgo.

Aquí dominan otras condiciones de iluminación.

En ningún lado puedo ver el sol.

Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.

Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.

Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut.

Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.

Ahora bajo aún más.

Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).

Observamos al animal con los prismáticos.

Ahora es seguro – es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.

Radiamos las observaciones a la base.

Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.

Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.

Aquí hay cosas que no concuerdan.

Todos los instrumentos vuelven a funcionar.

Empieza a hacer calor.

El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23º C)

Mantenemos nuestro curso.

Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.

El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.

No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!!

Esto sí que es imposible.

Todos los instrumentos dejan de funcionar.

¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡Dios mío!!!

A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre el que no quiero hablar. Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos.

¿Qué nos ha pasado? No lo sé.

Manejo mis instrumentos – pero siguen sin funcionar en absoluto.

Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.

Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.

Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.

“¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!!

En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en buenas manos.”

De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar.

El control de todo el avión está en manos ajenas.

El avión gira en torno a sí mismo.

Ningún instrumento reacciona ya.

Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.

A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.

A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.

El avión baja hasta el suelo – como en un inmenso e invisible ascensor.

Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.

El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque.

Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.

Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del arco iris  Los hombres están aparentemente desarmados.

No sé lo que ahora nos espera. Claramente  una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir. Obedezco y abro la portilla de carga.

Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo.

Todo lo que sigue lo escribo de memoria.

Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo calificaría de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera del avión y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a la brillante ciudad.

El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la había visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es como si proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar sacado de una película de Buck Roger.

Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado. Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero sabe de maravilla.

Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mí y me comunican sin lugar a dudas que debo acompañarles.

No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de radio y sigo a los dos.

Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba.

Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar.

“No se preocupe, almirante”, me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, “¡el Maestro va a recibirle!” De manera que entro.

Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial:

“Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante”.

Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de las sillas.

Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los dedos. Me sonríe.

“Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo goza de una gran fama.”

“¿Arriba en el mundo?”, me falta el aliento. “Sí”, contesta el Maestro a mis pensamientos, “Vd. Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra.

Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es para nosotros significativo – por favor déjeme continuar.

Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo – pero ellos no creen en la necesidad de escucharnos.

Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante.”

“Pero”, interrumpí al Maestro, “¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?” El Maestro parecía sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó:

“Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder – el poder que ellos creen conocer.” Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus explicaciones. El Maestro continuó hablándome: “Ya desde hace dos años intentamos una y otra vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad. Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y disparados. Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras hora de manera más clara. Parta dela base de que me equivoco”.

“No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años”, le repliqué yo al Maestro.

“Así es, hijo mío”, me contestó, “los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros. Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones”.

Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi estaba claro que el Maestro tendrá razón.

Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: “Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío”, hizo por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin.

Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije nada.

Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo, esto al menos se reflejaba en su cara.

“Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.”, intenté quitarle el miedo. Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos devolvió a nuestro avión.

Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos

inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido era evidente.

Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox.825 metros).

Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia de nosotros.

El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había aumentado enormemente.

Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos voladores que nos acompañaban:

“A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen”. [N. del. T.: este “adiós” en alemán está en el original en inglés]

Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido. De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control.

No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos.

Última anotación en el libro de abordo:

Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo.

Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a haber comunicación.

Tenemos un aterrizaje suave.

Yo tengo un encargo.

Fin de las anotaciones en el libro de abordo.

4 de Marzo de 1947:

Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente sobre mis descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue grabado y escrito.

El presidente también fue informado. Fui retenido aquí durante varias horas (exactamente fueron seis horas y treinta y nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un equipo de seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno!

Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados Unidos de América.

Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido – por el bien de la Humanidad. ¡Increíble!

Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes.

30 de Diciembre de 1956:

Última anotación:

Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí… Hago ahora la última anotación en este especial diario. Quisiera mencionar que me he callado los descubrimientos que hice, tal y como se me ordenó.

¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora. Pero no morirá este secreto conmigo, sino que será difundido – como toda verdad. Y así será.

Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he visto la verdad. Ella me ha hecho despertar y me ha liberado. He cumplido mi deber con el enorme complejo militar y económico. Mi larga noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico tiene un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de sol, y los poderes oscuros no podrán atravesar la luz de la verdad…

¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido!


Mi vida con el lama

«Te has vuelto loca, Feef —dijo el lama—. ¿Quién va a creer que tú «una gata siamesa» escribiste un libro?» Me sonrió con condescendencia y me acarició debajo de la barbilla del modo que más me gustaba, antes de salir de la habitación para algún recado.
Yo me senté a deliberar. «¿Por qué no iba a poder yo escribir un libro?», pensé. Es verdad que soy un gato, pero no un vulgar gato, ¡oh no!, soy una gata siamesa que ha viajado y visto mucho. «¿Visto?» Bueno, claro, ahora estoy completamente ciega y tengo que confiar en el lama y lady Ku’ei para que me expliquen el presente escenario, pero tengo mis memorias…

Mi vida con el lama

 Descarga el libro: MI VIDA CON EL LAMA (Lobsang Rampa)


La Ley

La Ley es un Principio Creador y Ordenador.

Todo en el Universo está sometido a Leyes Naturales y Leyes Trascendentales.

ley

¿Quién establece esas Leyes?

Las Leyes son establecidas por la Inteligencia Cósmica, por eso que las gentes llaman “Dios”, “Alá”, “Brahama”, “Tao”, etc.

Las Leyes no son inventadas por los hombres; ellos las descubren.

Si no hubiese Leyes imperaría el desorden y la anarquía, tanto en la vida social como en todo el Cosmos.

Lo que verdaderamente importa es aprender a vivir de acuerdo con la Ley.

Si así procedemos, la existencia será armoniosa y equilibrada.

Cuando se viola el equilibrio que llamamos “Ley”, se sufre y se fracasa inevitablemente.

En las dimensiones superiores de Conciencia Cósmica existen Jueces que se encargan de colocar las cosas en su sitio cuando alguien comete injusticias, es decir, cuando hay violación de la Ley.

La Balanza y la Espada son entre otros, los símbolos de la Ley.

Tenemos que hacer constantemente buenas obras para que tengamos con qué pagar nuestras deudas de ésta y de vidas pasadas.

Todos los actos del hombre están regidos por leyes superiores unas, inferiores otras. En el Amor se resumen todas las leyes superiores.

El jefe del Tribunal de Justicia Divina es el gran Maestro Anubis.

En ese tribunal solo reina el terror de amor y justicia. En él existe un libro con el debe y haber para cada hombre donde se anotan minuciosamente sus buenas y malas acciones. Las buenas representan raras monedas que los maestros acumulan en beneficio de los hombres y mujeres que las ejecutan. En ese tribunal también se encuentran abogados defensores,  pero todo se paga, nada se consigue regalado. El que tiene buenas obras paga y sale bien librado en los negocios. El Tribunal también conceden créditos a quienes los solicitan, pero estos créditos se pagan con trabajos desinteresados e inspirados por amor hacia los que sufren.

Que nadie se engañe a sí mismo; lo que el hombre sembrare eso cosechará y sus obras lo seguirán.

Cuando ofician como jueces, los Maestros de la Ley usan la máscara sagrada en forma de cabeza de chacal o lobo emplumado, emblema de la verdad, y con ella se presentan a los iniciados en los mundos internos.

Existen varias formas de comunicación con el Tribunal de Justicia Divina.

Petición a la Ley


El rayo de luz sobre la piramide de Kukulkan

Piramidehazdeluz

Sucedió el 24 de Julio del 2009 en Chichen Itza cuando el señor Héctor Siliezar tomo la foto mostrada y en ella se ve que desde la cima de la pirámide se ve un rayo de luz, esta exactamente sobre la pirámide maya de Kukulkan.

La foto es real y no a sido falsificada, así lo confirmaron los especialistas en imágenes Guiseppe Garofalo de Italia y Guillermo Anaya de México.

La pirámide de Kukulkan es la más impresionante de Chichén Itzá. Se encuentra en medio de una gran explanada, alrededor de la cual se elevan otros magníficos edificios, y debido a sus proporciones y diseño, se le puede admirar a gran distancia. Este edificio es una obra maestra de la arquitectura Maya-Tolteca.

La pirámide, que está sostenida por una base cuadrada de 55,5 metros de lado, consta de nueve muros escalonados, cuya decoración es a base de tableros salientes y rectangulares. En el centro de los cuatro lados de la pirámide se despliegan suntuosas escaleras con sus respectivas balausstradas, que conducen a la plataforma superior, donde se edificó el templo.

La escalera principal está ubicada en la parte norte del monumento, y se puede localizar fácilmente porque al pie de cada una de las balaustradas se encuentra una colosal cabeza de serpiente emplumada de piedra.  La cabeza forma la base, el cuerpo, el fuste y la cola, el capitel. La cámara abovedada consta de dos pilastras, esculpidas con figuras de guerreros, elegantemente ataviados, ornamentación que se repite en las jambas, también de estilo tolteca.

El pórtico da a una estrecha galería que rodea el templo, y también tiene acceso a las otras tres escaleras. En la parte superior de la entrada se encuentran un mascarón del dios Chac y un friso entre dos molduras guresas y rectas, que representan al dios de la lluvia, una de las advocaciones de Quetzalcóatl.

El Castillo se construyó en honor de Kukulcán, sin embargo algunos expertos en monumentos  mayas piensan que es posible que se haya edificado con el fin de adorar al Sol, puesto que cada una de las escaleras contiene 91 escalones, que da un total de 364, porque hay cuatro escalinatas, más otro escalón que tienen la plataforma superior, suman 365, que equivale al número de días que contiene un año solar.Cada uno de los lados de la pirámide consta de 52 tableros, exactamente el mismo número de años que comprende el ciclo tolteca. Los nueves muros escalonados, que integran los cuatro frentes del moonumento, están divididos por escalinatas, que integran los cuatro frentes del monumento, están divididos por escalinatas, que da un total de 18 secciones, que corresponde a 18 meses del calendario maya.

En el interior de esta construcción, se encuentra otra muy similar. Es también una estructura Piramidal con un templo en la parte superior y comprende nueve muros escalonados. Sin embargo, la escalera sólo tiene 61 escalones y el santuario es mucho más sencillo, ya que consta únicamente de una antesala. La ornamentación de los muros de la fachada es a base de relieves de serpientes enroscadas, tigres al acecho, escudos de armas y rosetas.

. . .

Los mayas dejaron plasmado en la pirámide de Kukulkan, nombre dado por los mayas a Quetzalcoatl, conocimientos que ni remotamente sospechamos, no solamente místicos o espirituales, sino científicos, cósmicos, etc.

Cada equinoccio de primavera, se puede observar en esta pirámide el descenso de Quetzalcoatl a la tierra. La tierra representa a nuestra humana personalidad y Quetzalcoatl o Kukulkan es el cristo Interior que cada uno debe hacer descender para que se haga uno con nosotros.


Elementoterapia

Cuando el hombre se separó de la naturaleza para aprisionarse en la vida urbana, quedó huérfano porque perdió el contacto con la Madre natura, que todo se lo brindaba, incluyendo la salud.

A partir de entonces, conoció el dolor, el hambre y la desnudez, se hizo más débil y se corrompió moralmente. 

Los botánicos y alópatas son los disectores de las plantas, trabajan con cadáveres vegetales, son los profanos y profanadores del templo de la naturaleza, porque no tienen en cuenta que las plantas son los cuerpos físicos de las criaturas elementales de la Pachamama, seres vivos y ellos son los que curan, no la planta.

Toda planta, árbol o raíz, es el cuerpo de un elemental de la naturaleza y es él el que cura.

Pero para hacerlo, requiere un ritual previo a su utilización, unos mantrams o palabras sagradas que tiene cada elemental y una serie de conocimientos que por tantos años, las tribus indígenas de América, los chamanes, mamas o curanderos, han practicado y transmitido oralmente de generación en generación, aprendidos directamente del libro verde de la naturaleza. 

La ELEMENTOTERAPIA es la antigua sabiduría médica que tiene su origen en los primeros fundamentos del mundo. Esta sabiduría se conserva en santuarios y sitios secretos, en las selvas y montañas, inaccesibles, alejados de la moderna civilización materialista y es celosamente guardada por los maestros de la sabiduría oculta. 

No es un descubrimiento reciente, sino un conocimiento antiquísimo que se remonta a los orígenes de la humanidad, cuando el hombre vivía en armonía con todo lo creado.

En Latinoamérica, ocultos en la dimensión desconocida, existen templos majestuosos de la diosa naturaleza, estos son los templos sagrados del Rayo Maya donde viven maestros de luz, dispuestos a entregar su sabiduría a quienes con sinceridad de corazón, deseen aprender de ellos.

EL USO DE LAS PLANTAS SAGRADAS

La elementoterapia hace uso de infinidad de plantas curativas cuyas propiedades terapéuticas son bien conocidas por los chamanes, pues la naturaleza es pródiga y para cada enfermedad tiene la curación.

Si bien es cierto que la elementoterapia incluye el uso de las sustancias activas que contienen las plantas, también es evidente que actúa bajo los principios que rigen la salud y la sanación: diagnóstico exacto, ritual perfecto y amor a Dios. 

Pero esta ciencia curativa no se limita a curar los males del cuerpo sino también y eso es lo más importante, intenta armonizar los centros o chakras, el balance energético, la eliminación de las causas de la enfermedad  y remediar los males del alma puesto que la elementoterapia también es una práctica con fines místicos, de sabiduría y revelación. Busca el contacto con las fuentes mismas del saber y para ello se vale de elementales poderosos también llamados plantas sagradas o de poder.

En toda América, el uso de estas plantas ha sido una tradición dentro de las antiguas culturas y forman parte de los ritos y ceremonias con un profundo sentido sagrado para conocer los secretos acerca de la vida y de la muerte y contactarse con los espíritus de la naturaleza.

EL MEDICO, EL MAGO Y EL CHAMAN

Este conocimiento acerca de la perfecta armonía que rige todo cuanto existe, le permitió a los antiguos indígenas tener un dominio de la salud y la enfermedad.

Conocer las leyes de la naturaleza, es conocer las leyes divinas. Acatarlas y respetarlas es imperativo para todo mago o chamán, pues quien no se somete a ellas, viola los principios supremos que gobiernan la creación.

Por eso el chamán o curandero debe cumplir el requisito indispensable de respetar y amar la Pachamama para poder servirse de ella, debe purificar su espíritu, es decir,  estar libre de toda ambición personal y actuar sólo por el deseo de servir. Sólo así convierte a los elementales en sus aliados. 

La elementoterapia considera que todas las plantas tienen alma, vida y sensibilidad, parecida a los seres humanos.

El elemental de la planta se alegra cuando la amamos y se llena de dolor cuando la herimos. Ellas son portadoras de espíritus elementales, son ángeles inocentes que están más allá del bien y del mal. Es el hombre el que puede darles el uso para el bien (teurgia, magia blanca) o para el mal (hechicería, brujería, etc.)

El verdadero teurgo, mago, o chamán, es un hombre que a base de sacrificios y padecimientos voluntarios, ha obtenido el mérito de poder oficiar en el Templo Sagrado de la Pachamama, convirtiéndose en un instrumento al servicio de la Logia Blanca, para el beneficio de la humanidad doliente. Por eso debe ser puro de mente, sentimientos y voluntad para que pueda servir de canal en las prácticas de curación y demás rituales sagrados.

mago

Rosa Ignea