La única cosa realmente valiosa es la intuición

Juana de Arco


Juana de Arco (1412-1431),
 la “Doncella de Orleans”

Dama adepto de a la Fraternidad Blanca, cuando murió en la hoguera, se encontró rodeada de maestros que la llevaron al Templo de Bohemia (Alemania).

dama de orleans

En el libro titulado “Una aventura en la mansión de los adeptos rosacruces”, Franz Hartman nos cuenta su encuentro con la doncella de Orleans en el Templo de Bohemia:

« Pedí a la dama la explicación de su pasada vida tal y como fue antes de alcanzar el adeptado. Me es doloroso, respondió Leila (Juana), vivir de nuevo en los recuerdos del pasado. Quizás nuestra hermana Helena os explicará los detalles concernientes a la suya. Sonrió la interpelada y dijo: lo haré de buena gana, para procurar un placer a nuestro visitante; pero mi vida carece de interés comparada con la vuestra, si queréis principiar vos yo proseguiré la relación de la mía.

Bien, respondió Leila, pero para simplificar detalles y ahorrar tiempo os mostraré su representación en el escenario de la luz astral, fijad la vista en la mesa que tenéis delante. Miré sobre la superficie de la redonda mesa de mármol, colocada en el centro de la glorieta y al momento vi aparecer sobre la reluciente y lisa superficie la visión vivida de un campo de batalla. Allí se divisaba el ejército combatiente empuñando lanzas y espadas, la caballería y la infantería, los caballeros de bruñida armadura y los soldados rasos. Recrudece la batalla: muertos y heridos cubren la tierra y los soldados de la izquierda principian a ceder terreno, mientras los de la derecha avanzan. Súbitamente, aparece a la izquierda del cuadro la figura hermosa de una mujer revestida de luciente armadura, empuñando en una mano la espada y con la otra sosteniendo una bandera. Sus facciones me parecieron las de la dama adepto, enardecido con su presencia el ejército de la izquierda pareció cobrar nuevos bríos, en tanto que el pánico cundía entre el enemigo hasta obligarle a emprender la huida ante el empuje de los otros. Se oye un grito de triunfo y se desvanece la escena.

Luego surge otra escena sobre la mesa, parece el interior de una iglesia católica, están reunidos buen número de dignatarios eclesiásticos y seglares, caballeros y nobles, obispos y sacerdotes, multitud de gentes. Ante el altar se arrodilla un caballero con todas sus armas que parece el rey, y un obispo revestido con todos sus ornamentos pontificiales, le ciñe una corona de oro. Junto al rey está la mujer de nobles facciones, que sonríe con aire de triunfo, resuena una solemne música mientras la corona ciñe las sienes del rey, y al levantarse millares de voces le vitorean. La escena se desvanece.

La siguiente representa un torreón repleto de instrumentos de tortura, como los que servían en los tiempos inquisitoriales, se ven hombres vestidos de negro en cuyos ojos llamea el fuego del odio. Hay otros vestidos de rojo que seguramente son los verdugos, aparecen algunas gentes con antorchas y en medio esta Leila, encadenada, que mira a los hombres vestidos de negro con aire de piadoso desdén. Le hacen algunas preguntas necias, a las que ella no quiere responder y entonces la torturan cruelísimamente. Aparté la vista y al volver a mirar había desaparecido la escena, otra apareció sobre la mesa.

A un lado, un enorme montón de leña, en mitad del cual se erguía un poste al que se hallaba atada una cadena, una procesión se aproxima, compuesta de viles monjes y custodiada por soldados. La multitud rodea la pira, pero se aparta para dar paso a la procesión, en medio de los monjes y del verdugo avanza Leila, pálida y enflaquecida por las privaciones y la tortura. Lleva las manos atadas y una cuerda le rodea el cuello, se encarama sobre los leños y ya en su cima, la atan al poste. Trata de hablar pero los malvados monjes, puestos en oración, le echan agua en la cara para obligarla a permanecer silenciosa. El verdugo aparece empuñando una tea ardiente y la leña comienza a chisporrotear, y el fuego llamea en torno al cuerpo de la hermosa mártir… y no quise ver más, me cubrí el rostro con las manos, sabía quien era Leila.

Repuesto de la impresión de tan horrible espectáculo, expresé a Leila mi admiración por su valor y virtud, había siempre admirado en su carácter histórico y anhelado conocer su auténtico relato. Y ahora se erguía ante mi el original vivo, joven y fuerte, noble y bello, y sin embargo, según el conjunto mundano, contando cuatrocientos cincuenta años…»

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UNA JOVEN GUIADA POR EL ARCANGEL SAN MIGUEL.

Contexto Histórico

I. Introducción.

Durante esta plática les invitamos a visitar, aquello que los historiadores han llamado la Edad Media. Una época que se caracterizó por los grandes ideales caballerescos, en donde los hombres partían a la guerra para defender valores espirituales y religiosos. La historia de Juana de Arco, se sitúa en el reino de Francia al final de la Edad Media y más exactamente, en el siglo XV.

No vamos a profundizar sobre el contexto histórico de este evento, pues lo que nos interesa antes que todo, es la historia de Juana de Arco desde un ángulo de observación más profundo, más esotérico. Sin embargo, veamos brevemente cuales son las circunstancias históricas que rodean a nuestro personaje.

Cuando Juana nace, alrededor del año 1412, el reino de Francia esta dividido por conflictos internos y bajo la opresión de una invasión Inglesa. El rey de Inglaterra Enrique V, quiere apoderarse de la corona de Francia y para ello obligará a los reyes de Francia, Carlos VI y su esposa Isabel, a firmar un tratado en el cual ceden al rey de Inglaterra la sucesión del reino, privando así a su propio hijo, el “delfín” Carlos, de la corona de Francia.

El legitimo heredero de la corona, que en la época recibía el titulo de “delfín”, se ve obligado a partir de Paris para encontrar refugio en territorio libre. A la muerte de su padre, el “delfín” Carlos, establecido en territorio libre se proclama rey de Francia…, sin embargo, no puede recibir la consagración que le daría su total legitimidad, porque esta tiene que llevarse a cabo en la catedral de la ciudad de Reims, la cual se encuentra en territorio ocupado. Para el pueblo cristiano de Francia, mientras el heredero no haya sido ungido no es rey, mas continúa siendo considerado como el “delfín” (es decir “el heredero”). Juana se servirá de este titulo para nombrarlo hasta el día de su coronamiento en la catedral de Reims el 17 de julio de 1429.

El duque de Borgoña, vasallo del rey de Francia, es un Príncipe que gobierna un vasto territorio y que en los últimos decenios ha acumulado mucho poder. Desgraciadamente el duque de Borgoña se hará aliado de los Ingleses y es con el apoyo de los borgoñones que ellos conseguirán invadir el reino de Francia, ocupando un vasto territorio al norte del río Loira en el cual están incluidas las ciudades de Paris y Rouen, ciudad en la cual los invasores establecerán su capital.

Esta es entonces la situación del reino. Un poco más de 35 años de incertidumbre y aflicción para el pueblo de Francia, que ha visto como poco a poco la situación del reino se deteriora hasta llegar a un estado francamente calamitoso. Situación en donde además de los conflictos bélicos han aparecido bandas de asaltadores y ladrones que asolan los pueblos y los campos y en donde las alarmas de la llegada de la armada enemiga, obliga a los habitantes a buscar refugio en la fortaleza más cercana…

En este contexto histórico, solo nos queda agregar un elemento más y es que en octubre de 1428, los ingleses deciden atacar la ciudad de Orleáns, el éxito de este cometido les libraría el paso del río Loira, asegurándoles la entrada en la región central del reino. La victoria les permitiría también apartarse del heredero legítimo, el delfín Carlos, quien no ha podido, desde 1422, recibir su coronación y que vive en el territorio del otro lado del Loira, amparado entre las ciudades de Bourges, Chinon y Loches.

Los habitantes de Orleans, que temían desde hace tiempo este ataque habían tomado algunas precauciones lo cual les permitió resistir al invasor, sin embargo, la ciudad esta cercada en toda su frontera norte y oeste. El sitio de la ciudad de Orleans durara seis meses, siendo la intervención de Juana de Arco la que pondrá fin a este evento.

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II. Biografía de Juana de Arco.

En el noreste de Francia, en la ribera del río Mosa y prácticamente sobre la frontera con el Imperio Germánico, se encuentra un pueblito llamado “Domrémy”. Son los eventos acaecidos en el siglo XV, los que darán a esta pequeña aldea su marca de nobleza. Es en Domrémy donde la admirable maestra, tomará cuerpo físico el año 1412. Juana es la cuarta de cinco niños de Jacques d’Arc, un campesino de buena situación y de Isabelle Romée. Sus amigos y la familia la llaman con el diminutivo usual de Juanita.

Numerosos son los documentos de la época que nos permiten conocer la vida de Juana de Arco. Testimonios y crónicas se encuentran archivados en las bibliotecas de Francia y del extranjero.

Todos los testimonios de los habitantes de Domrémy concuerdan. Juana, es una niña campesina como las otras y realiza los trabajos de las niñas de su condición, es decir fundamentalmente las tareas domesticas, los trabajos en el campo para ayudar a su padre y hermanos, y en la época de las cosechas, guarda y lleva a pastar a las ovejas.

Es a la edad de trece años, es decir, alrededor del año 1425 cuando ella escuchará un llamado insólito : una voz, sobre la cual ella dirá mas tarde que es la voz de san Miguel, le habla del “estado lamentable en que se encuentra el reino de Francia” y la exhorta a “ir en auxilio del rey de Francia“. Esta especie de llamado va a renovarse dos a tres veces por semana. A través de estas apariciones, el Arcángel Miguel le enviara dos Santas que vendrán a instruirla en su ministerio, ellas son: santa Catalina y santa Margarita. Juana guarda en secreto estas experiencias y responde a este llamado, haciendo votos de virginidad. Como ella misma lo dirá mas tarde: “La voz me decía que debía ir a Francia y que no podía retrasarme más, la voz me decía que yo liberaría Orleans del estado de sitio, la voz me dijo también que fuera a ver a Roberto de Baudricourt en la fortaleza de Vaucouleurs, que él me daría gente que iría conmigo.” Esta fortaleza se encuentra a unos veinte kilómetros de Domrémy, la aldea en donde vivía Juanita y su familia.

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Podemos decir que Juanita comenzó su ministerio público a la edad de 16 años, cuando en mayo de 1428 visita por primera vez a Roberto de Baudricourt en la fortaleza de Vaucouleurs

Después de nueve meses y al cabo de tres visitas, ella logra convencer al capitán de Baudricourt de darle una escolta para dirigirse a Chinon, en donde reside Carlos, el futuro rey de Francia que ella llamara con el apelativo del “delfín”, es decir el “heredero”.

Para hacer frente a su nueva vida y bajo los consejos del Arcángel Miguel y las santas Catalina y Margarita, Juana cambiará su vestido por ropa masculina y cortará sus cabellos como los pajes. Todo esto, como ella misma dirá mas tarde, para proteger su pudor.

El viaje durará 11 días recorriendo 600 km. a caballo y su llegada tendrá lugar el 6 de marzo. Juana es recibida después de dos días de espera. Al final del tercer día se le permite entrar en la gran sala del castillo de Chinon. Ella no conoce al “delfín” puesto que nunca antes lo ha visto, sin embargo, a pesar de que el “delfín” Carlos quiso disimularse entre sus súbditos, ella se dirige directamente él y sin vacilaciones, le expone lo esencial de su mensaje : “Gentil delfín, me llamo Juana la doncella y el rey de los cielos me envía para decirte que serás consagrado y coronado en la ciudad de Reims “, y después de algunas preguntas del rey, ella agrega : “Yo te digo de parte de mi Señor, que tu eres el verdadero heredero de Francia e hijo de rey y el me ha enviado a ti para que yo te conduzca a Reims para que puedas recibir tu corona y tu consagración, si tu lo quieres“.

No es difícil de imaginar el efecto que estas palabras tuvieron sobre ese joven delfín de 26 años que desde la muerte de su padre ha vivido entre incertidumbres y dificultades. La conversación continuó en forma privada y el contenido de las revelaciones que Juana pudo hacerle al joven delfín quedaron en el más profundo secreto, sin embargo los testigos dicen que después de haberla escuchado, Carlos estaba resplandeciente.

No obstante, Carlos decide tomar ciertas precauciones para protegerse de cualquier superchería, por lo cual solicita que un concejo de teólogos, clérigos y prelados reunidos en Poitiers examinen a la doncella. Es así como Juana será interrogada durante tres semanas, en el curso de las cuales, algunas mujeres fueron designadas para vigilar discretamente el comportamiento de la joven y verificar su virginidad. Era pues necesario verificar que aquella que se hacia llamar la doncella, es decir la virgen, lo era efectivamente. El conjunto de pruebas fueron convincentes. Las conclusiones de maestros y doctores que la interrogaron, declaran que en Juana no se encuentra más que “bien, humildad, virginidad, devoción, honestidad y simplicidad“.

Una vez que la autenticidad de su fe es reconocida por los jueces de Poitiers, Carlos decide aceptar los consejos de la doncella y de utilizarla en un nuevo esfuerzo de guerra para liberar Orleans. Entonces Juana es conducida a la ciudad de Tours, en donde Carlos hace confeccionar para ella una armadura blanca de acero bruñido, así como todos los equipamientos de un capitán. Ella misma pide que le sea confeccionado un estandarte que representa al Salvador sentado en su trono y acompañado de dos Ángeles que sostienen cada uno una flor de Lys (símbolo de realeza). También pide la confección de otro estandarte representando al Cristo sobre la cruz, que será llevado por el capellán y sacerdotes que siguen a la armada, de manera que ellos puedan reunir a las tropas para exhortarles a tener un buen comportamiento y a tomar refugio en la confesión. Toda una armada le es asignada, así como un intendente, dos pajes y dos heraldos (o mensajeros).

En adelante, la muchachita campesina de Domrémy, es un jefe de guerra que desempeñará su misión divina con celeridad sorprendente y eficacia prodigiosa. Ante las miradas sorprendidas de capitanes y nobles, Juana muestra que no solo es capaz de montar a caballo como una magnifica amazona, sino que además era capaz de manejar la espada y la lanza con gran destreza, sin embargo, ella nunca se servirá de arma alguna. La primera vez que el duque Juan de Alençon la vio montar a caballo y correr con la lanza para efectuar ejercicios de preparación quedo tan impresionado, que inmediatamente después le obsequio un caballo de su propia cuadra.

Otro noble de la época dice: “Fuera de los hechos de guerra, ella parecía simple e ignorante. Sin embargo para dirigir y disponer los batallones y sobre las cosas de guerra, para ordenar las armadas en posición de batalla y exaltar a los soldados, ella se conducía como si hubiera sido el capitán más hábil del mundo, como si toda su vida hubiese sido instruida en la guerra.

El duque de Alençon agrega: “Todos nos sorprendíamos de verla desplegar en la guerra, la habilidad y la visión de un capitán de treinta años en ejercicio, pero lo que mas admirábamos, era su manejo de la artillería en donde tenia una habilidad consumada en este arte“. Es interesante saber que el uso de la artillería era reciente y que por lo tanto Juanita no pudo ser instruida por ningún hombre de la época.

La primera batalla que la doncella tuvo que librar, fue contra el escepticismo y rechazo de los otros capitanes y jefes de guerra, los cuales no estaban dispuestos a discutir sobre cuestiones de estrategia y de guerra con una muchachita campesina, humilde y sin lugar a dudas para ellos, ignorante. Los consejeros y hombres de confianza de Carlos también representaron un gran obstáculo, puesto que motivados por intereses y ambiciones personales, los dos personajes más cercanos al futuro rey: Georges de la Trémoille y Regnault de Chartres, se opondrán sistemáticamente a todas las iniciativas propuestas por Juana llevando a Carlos continuamente a la confusión y la duda.

El viernes 29 de abril Juana hace su primera entrada en la ciudad de Orleans, que está sitiada por los ingleses desde hace más de seis meses. En esta ciudad Juana toma contacto con los otros jefes de guerra que apoyan a Carlos y a pesar de que ellos quieren dejarla al margen de sus reuniones y consejos de guerra, ella logra imponer sus puntos de vista en lo que concierne a la liberación de Orleans y a la campaña que deberá llevarse a cabo a lo largo de todas las fortalezas del río Loira, para despejar la ruta hacia Reims, ciudad de la consagración de reyes y reinas.

Nueve días después de su entrada a Orleans y después de haber librado cruentas batallas, la ciudad de Orleans será completamente liberada y el 8 de mayo de 1429, Juanita llevando con ella su estandarte, entrará nuevamente en la ciudad bajo las ovaciones de la multitud agradecida. Varias otras victorias sobre las posiciones inglesas y Borgoñonas seguirán a esta de Orleans, las cuales permitirán de avivar el sentimiento nacional y devolverle la confianza al delfín Carlos, para dirigirse a la ciudad de Reims, la cual se encuentra en territorio ocupado. El camino lo efectuara acompañado de Juana y de su “Armada de la consagración”, a la cual se sumara en el trayecto una multitud siempre creciente. Tal como Juana le anunciara de antemano, las ciudades por las cuales fueron pasando le irán brindando una a una su apoyo. Todo el mundo quiere ver al nuevo rey recibir su consagración y su corona, pero también el pueblo quiere ver a esta muchachita campesina, enviada por la divinidad para restablecer el orden y la paz en esas tierras.

La consagración tendrá lugar el 17 de julio y la ceremonia se realizó con gran pompa. Un testigo del evento nos narra: “La doncella se mantuvo siempre junto al rey, sosteniendo en su mano el estandarte. Y fue una cosa magnifica de ver los bellos modales que tenia el rey y también la doncella“.

Cinco meses después de su partida de Veaucouleurs la misión que Juanita anunciara al delfín a su llegada a Chinon y delante de los jueces de Poitiers, esta cumplida: el rey legítimo, Carlos VII, vuelve después de recibir su coronación y su consagración. Ella misma al final de la ceremonia se pone de rodillas y le dice al rey: ” Noble Rey, la hora a llegado en que la voluntad de Dios ha sido ejecutada, el cual quiso que yo os trajera a esta ciudad de Reims, para recibir vuestra santa consagración, mostrando de esta manera que vos sois un verdadero rey y al cual, el reino pertenece“.

A partir de este momento el rey cae nuevamente entre dudas y vacilaciones. Sus consejeros: Georges de la Trémoilles y Regnault de Chartres, logran alejarlo de la influencia y consejo de Juana. Un proceso lento de treguas y transacciones diplomáticas se instalan, las cuales obstaculizan la acción de Juana y condenan a una armada desbordante de entusiasmo a la inacción.

El duque de Alençon y Juana deciden efectuar una tentativa para liberar Paris, desgraciadamente la acción no tiene éxito y Juana es herida. El rey Carlos VII, engañado por sus consejeros y por el duque de Borgoña, ha optado por el camino diplomático y el 21 de septiembre ordena la disolución de la “Armada de la consagración”. Juana es así aislada, separada de los otros jefes de guerra los cuales desprovistos de su influencia, perderán toda hegemonía.

El consejero del rey, Regnault de Chartre llegará incluso a nombrar otros capitanes, entre los cuales se encuentra Guillaume de Flavy, el cual será destinado a la ciudad de Compiègne. Esta ciudad se encuentra sitiada y algunos meses más tarde Juana tratara de liberarla acompañada de una armada que ella misma ha contratado. Replegándose después de un enfrentamiento contra tropas Borgoñonas que rodean la ciudad de Compiègne, su armada busca refugio en el interior de los muros que la protegen. Como es su costumbre, Juana se pone en la retaguardia para proteger la retirada de su armada, y cosa insólita, el gran numero de la armada logra entrar en la ciudad, pero el capitán de Flavy, responsable de Compiègne, ordenara el cierre de las puertas antes de que Juana y el pequeño grupo que la acompaña en la retaguardia logren pasar. El beso de Judas se ha posado sobre la Maestra de Arco.

El 24 de Mayo de 1430 a la edad de 18 años, Juana es hecha prisionera delante de Compiègne. El precioso botín esta en manos de los soldados de Jean de Luxembourg, el cual es vasallo del duque de Borgoña. La alegría de los ingleses es enorme, pues no existe ningún capitán ni jefe de guerra al que teman más que a esta joven doncella.

Al cabo de seis meses Jean de Luxembourg, seguramente presionado por su señor el duque de Borgoña, acepta entregar a los ingleses la valerosa doncella. Seis meses durante los cuales el rey Carlos, no realiza ningún gesto para rescatarla. 10.000 libras es el precio de la traición, 10.000 libras que los Ingleses pagarán a Jean de Luxembourg para obtener aquello que no tiene precio. Desde tierra santa nos resuenan como un eco los treinta denarios y la cruz.

El 23 de diciembre es conducida y encerrada en el castillo de Rouen, feudo en manos de los ingleses y enseguida encomendada al tribunal de Inquisición presidido por el obispo Pierre Cauchon, colaborador incondicional de los ingleses. Juana es sometida a un largo proceso de herejía. El Proceso de Inquisición comenzara el 9 de enero y durara cinco meses, durante los cuales Juana será interrogada maltratada y torturada. Finalmente Juana será acusada de haber recaído en herejía. La excusa es que ella ha vuelto a usar ropas masculinas. En efecto, Juana había aceptado ponerse una vestimenta de mujer, a cambio de que se le permitiera ir a la iglesia a escuchar misa y recibir la eucaristía. Sin embargo sus jueces no cumplieron su promesa y cuando los guardias ingleses la vieron vestida de mujer, quisieron abusar de ella. Es así como Juana será declarada hereje y en recaída de herejía. Será condenada a la hoguera y quemada viva en la plaza del Mercado Viejo de Rouen el 30 de Mayo de 1431. Juanita solo tiene 19 años.

Durante los años que seguirán a la muerte de Juana, los diferentes Jefes de Guerra harán tentativas aisladas de combate, sin especial relevancia. Felizmente en 1433 tendrá lugar un atentado en el interior de la corte, que pondrá fuera de circulación a “de la Tremoille”. Una vez que este funesto personaje es alejado del rey, Carlos abandona la vía diplomática y crea una nueva armada. La reconquista del reino toma fuerza nuevamente, es así como Paris será liberada en 1436, Rouen en 1449 y la unificación total del reino se concretizará en 1453. Han tenido que pasar 22 años, desde que Juana fue quemada, para que el territorio sea completamente liberado y la obra de la Maestra de Arco enteramente consumada.

En 1450, es decir diecinueve años después que Juana fuera condenada a la hoguera, el rey Carlos abrirá una investigación sobre las circunstancias del proceso y del suplicio hecho a la doncella, el cual concluye con una declaración solemne de rehabilitación, el 17 de julio de1456. Por su parte la Iglesia Católica ha reconocido la santidad de Juana y la ha beatificado en 1909 y canonizado en 1920.

El Camino Iniciático de Juana de Arco

En la vida de Juana de Arco, podemos ver claramente dibujados ciertos trazos del Camino Iniciático. Tal y como nos lo dicen las enseñanzas esotéricas, la Iniciación es la vida misma de una persona. Es a través de ella, de sus diferentes pruebas y obstáculos, que el proceso de iniciación o también podríamos decir de transformación, se construye. En el caso de Juana, este Proceso estuvo marcado por dificultades enormes, pero también por eventos sobrenaturales de extraordinaria belleza y magnitud.

Cuentan los testigos de sus proezas, que cuando Juana estaba en el campo de batalla, había siempre un enjambre de mariposas blancas, que revoloteaban alrededor de su estandarte. La mariposa es símbolo universal de metamorfosis. El milagro de la lenta transformación de una pequeña oruga, en mariposa de delicada belleza. Símbolo de la transubstanciación, la mariposa nos ofrece la esperanza de un día poder abandonar las ataduras terrestres, para poder elevarnos hacia la luz de los cielos. Su nombre en griego es “psique”, lo cual la vincula directamente con el alma.

Ciertamente, cuando un gran Iniciado viene a este mundo para efectuar un trabajo de ayuda a la humanidad, no se encuentra solo. Nos parece imposible imaginar que la Divinidad pueda enviar a esta esfera de Malkut, a este mundo de perversiones, a uno de sus hijos predilectos, sin otorgarle la ayuda y protección necesarios para que pueda cumplir su misión.

En el caso de Juana de Arco esta preocupación de la Divinidad es evidente. Comenzando por su nacimiento, podemos ver que Juana fue confiada a una familia de campesinos modestos, pero que no vivían en la pobreza, en el interior de la cual la vida cotidiana se desarrollaba en armonía y respeto por los valores espirituales. La madre de Juana era una dama muy piadosa, que con su ejemplo entrego a sus hijos y a Juanita en particular, todos los principios de base de un buen desarrollo espiritual. Su padre también era un buen cristiano, sensible a los designios divinos. Es así como él fue advertido a través de los sueños, que su hija estaba destinada a una misión guerrera. Como esto le causaba gran temor, tenía a su niña bajo gran vigilancia, para evitar que ella fuera a partir a la guerra. Esto Obligó a Juanita, a tomar grandes precauciones y guardar muy secretos los designios divinos.

Sin embargo la ayuda de la Divinidad no llegó hasta aquí. Cuando Juanita tiene trece años, la Divinidad le envía al Arcángel San Miguel. Esta alta jerarquía celestial, se le manifestara en visiones y la acompañara el resto de su vida, otorgándole protección y consejo. Un poco más tarde, se integrarán a estas visiones santa Catalina y santa Margarita, quienes vendrán a asistirla y acompañarla cotidianamente.

En este momento nos parece interesante detenernos en lo que representa San Miguel Arcángel. Las tradiciones Judeo-Cristianas nos dicen que, entre las jerarquías celestes, hay siete Ángeles que pueden presentarse delante de la gloria Dios y contemplar su rostro. Estas son siete jerarquías mayores, las cuales son Jefes de la Armada de Jehová. Estas siete jerarquías reciben el nombre de Arcángeles, palabra de origen griego que quiere decir: “Jefe entre los Ángeles”. De entre los siete hay tres que son mayores, ellos son: Rafael, Gabriel y Mikael o como se le llama mas corrientemente en nuestro idioma, Miguel. Estos siete Ángeles mayores, son ciertamente los que cumplen las misiones más importantes. En el antiguo testamento de nuestra Biblia, se nos dice que la Divinidad asigna a cada nación un “Príncipe Celeste”, un “Ángel Guardián” para que la guíe y proteja. Estos grandes jefes surgen y se ponen en acción en los periodos de gran aflicción. Estos son verdaderos estrategas del “Reino Eterno”, los cuales luchan contra las fuerzas del mal, para restablecer la justicia y la sabiduría divina. Miguel Arcángel es el jefe de la milicia celeste y defensor de la Iglesia triunfante. Él combate contra los Ángeles rebeldes y contra el “Dragón del Apocalipsis”. Es así como el Arcángel Miguel, es quien acompaña a Josué frente a los muros de Jericó. También se nos dice que en los tiempos del fin es su voz la que anunciara el advenimiento del Cristo.

En Occidente, el culto de san Miguel se desarrolla a partir del siglo V y VI de nuestra era, comenzando en Italia. En efecto, el 8 de mayo del año 491, en las costas de Italia tuvo lugar una aparición del Arcángel Miguel. Es por eso que antiguamente se celebraba el 8 de mayo en honor a san Miguel. En Francia, esta fecha tomo doble importancia, pues es el día en que Juana de Arco, guiada por san Miguel y las santas mujeres, liberará la ciudad de Orleans. Esta fecha volverá a tomar importancia para Francia y para toda Europa, cuando en 1945 en la ciudad de Reims, ciudad en la cual eran antiguamente consagrados los reyes de Francia, se firmará el “Tratado de Armisticio”, el cual pondrá fin a la Segunda Guerra mundial en Europa.

Esta devoción del pueblo Francés por el Arcángel San Miguel, también se manifestó cuando en el año 709, en una isla rocosa del canal de la Mancha, la cual era un antiguo sitio de celebraciones druídicas, es consagrada una abadía en honor del Arcángel san Miguel. Esta abadía tomará gran importancia y vendrá a ser lugar de peregrinaje, de todos los reyes de Francia. Nos hemos detenido a hablar sobre este lugar, que hoy en día se conoce con el nombre de “El Monte de San Miguel”. Porque dentro del territorio ocupado hay cuatro localidades que han resistido al invasor ingles, una de ellas, es este Monte de San Miguel y su abadía benedictina.

También queremos hacer notar que para los antiguos alquimistas, el combate de Miguel contra el Dragón, simboliza la fijación del Mercurio por el azufre. El Mercurio representa las aguas seminales y el Azufre es el fuego. Miguel con su lanza, derriba y vence al dragón negro, el cual representa la energía fohatica ciega, el aspecto pasionario de nuestro fuego sexual.

En las iglesias de Francia, es frecuente encontrar una estatua de Miguel Arcángel junto o frente a la puerta de entrada. Esto nos recuerda su rol de protector y defensor del pueblo de Dios. El Arcángel San Miguel es en este caso, quien permite o cierra el paso a los mundos superiores. Simboliza la transición entre dos mundos de naturaleza completamente diferentes. Con su lanza y el Dragón derribado a sus pies, nos muestra que es lo que hay que hacer para poder pasar del otro lado de la puerta y así acceder a los mundos superiores y formar parte del pueblo elegido. Juana, es acompañada y guiada por el Arcángel Miguel, para poder cumplir su misión al exterior y al interior de si misma y así poder pasar del otro lado de la puerta.

jeanne d'arc

La vida pública de Juana nos muestra y nos enseña, esta transición necesaria, para tener acceso a los mundos superiores. Ella nos invita a atravesar la puerta del Reino Celeste, para que seamos parte del pueblo elegido.

Otro aspecto interesante de la vida de Juana de Arco, es el camino que ella siguió geográficamente. Ella partió de su pueblecito de Domrémy, el cual se encuentra al este de Francia y terminó su viaje en la ciudad de Rouen la cual se encuentra al oeste del reino. Su viaje terrestre lo hizo de oriente a occidente. La luz siempre nace y nos llega desde Oriente, para avanzar luego hacia el Occidente, hacia las tinieblas. Las tradición Taoista de la antigua China, nos dice que hacia el occidente se encuentra el “Paraíso de los Inmortales”, es decir, los que han vencido completa y definitivamente las tinieblas. La leyenda narra que Lao-tseu, fundador del Taoísmo, abandono el mundo y que montado sobre un toro se dirigió hacia el occidente, desapareciendo para siempre de la vista de los hombres. Y es que verdaderamente los Maestros inmortales, los Iniciados resurrectos, pasan y resplandecen delante de los ojos atónitos de la humanidad adormecida, para luego desaparecer en el infinito. Juana de Arco, es una Maestra resurrecta y aquellos que han tenido ojos para ver, la han visto.

Proceso Crístico de Juana de Arco

En el desarrollo de la vida pública de Juana de Arco, las analogías que se presentan relacionadas y vinculadas con la vida del Cristo, resultan conmovedoras. Esto nos permite decir que el proceso vivido y representado por esta Gran Iniciada, corresponde perfectamente a eso que podemos llamar: Proceso Crístico. A continuación estudiaremos algunas de esas analogías:

La primera tiene relación con el Ministerio público de Juana, el cual podemos decir que comienza en mayo de 1428. Juanita tiene 16 años y por orden de la divinidad, visita por primera vez al capitán Roberto de Baudricourt, en la fortaleza de Vaucouleurs. Su propósito es de solicitarle una escolta, que pueda conducirla al Castillo de Chinon, en donde reside el delfín.

Con este acto, comienza la vida pública de Juana de Arco, la cual constara de tres etapas:

La 1ª etapa: es el “Proceso de Gestación”, el cual comienza con esta primera visita al capitán de Baudricourt y termina con el Examen de Poitiers en abril de 1429.

La 2ª etapa: es la “Cruzada Bélica”, en la cual Juana se presenta a la humanidad, como Guerrera, combatiendo para restituirle al reino su hegemonía, su verdadero monarca y la paz

La 3ª etapa: es la “Pasión y Muerte” de Juana. Un año durante el cual la Doncella será encerrada, martirizada física y moralmente, para ser finalmente quemada en la hoguera.

El Ministerio Público de Jesús el Cristo dura tres años, comenzando por las bodas de Canaan hasta su crucifixión en el Gólgota. Las tres etapas de la vida publica de Juana duran cada una de ellas, mas o menos un año. Es así como, al igual que el Cristo, al cabo de tres años la Maestra de Arco habrá cumplido su misión…, al igual que el Cristo, maltratada, injuriada y finalmente, asesinada.

Otra analogía que se presenta de una manera muy recurrente, es la del “Buen Pastor”. Al igual que el Maestro Jesús, Juana es corrientemente asimilada con esta imagen; La tradición y las diferentes representaciones pictográficas que de ella se han hecho, la muestran frecuentemente como una pastorcilla. Ciertamente esta evocación pastoril de Juana, tiene al igual que en el caso de Jesús, una connotación mas bien simbólica. Los testimonios que han permitido restituir su vida, nos señalan que la ocupación de guardar el rebaño, era una actividad muy esporádica en su vida, la cual solo tenia lugar en la época de las cosechas. Al igual que Jesús el Cristo, no se trata de una imagen concreta de la vida material de estos Maestros, sino más bien, una evocación que hace alusión a su dimensión espiritual. Es así como Juana ha quedado en el corazón del pueblo, como ese Buen Pastor que guía, protege y defiende hasta con su propia vida, las almas que le han sido encomendadas.

También podemos establecer una analogía con la Presentación de Jesús a los sacerdotes en el templo. En el caso de Jesús esto ocurre cuando él tiene solo 12 años y despierta la admiración de los Sacerdotes por su sabiduría y el uso de su verbo. En el caso de Juana esto tiene lugar cuando ella tiene 17 años y toma contacto por primera vez con el delfín Carlos. Este, para asegurarse de la fiabilidad de Juana, decide hacerla examinar por un grupo de grandes eruditos, maestros en teología, clérigos y prelados reunidos en Poitiers.

En este momento nos parece pertinente aclarar que en la época, tanto los jerarcas de la iglesia así como los grandes intelectuales de la Universidad de Paris, se habían dividido en dos bandos: de un lado están los que aceptaban seguir y hacer pacto con los ingleses y del otro lado, los que continúan apoyando al legitimo heredero, el delfín Carlos. Estos últimos se vieron obligados a salir de Paris, para encontrar refugio en la ciudad de Poitiers, en donde abrieron una nueva universidad.

Este consejo reunido en Poitiers, examina a Juana durante tres semanas, concluyendo que el conjunto de pruebas es convincente, como para declarar que en Juana solo se encuentra: “bondad, humildad, virginidad, devoción, honestidad y simplicidad”. Desgraciadamente no existen muchos detalles sobre este “Proceso”, puesto que los documentos oficiales que contienen la integridad de su desarrollo, se extraviaron. Sin embargo los testimonios de la época, evocan frecuentemente, la elocuencia con la cual Juana era capaz de expresarse y enardecer los corazones de quienes la escuchan.

En esta presentación de analogías, no podemos olvidar la presencia de Los Tres Traidores. Como todo gran Maestro que vive un proceso de Cristificación, Juana de Arco tuvo que enfrentar la fuerza fohatica ciega del abominable órgano kundartiguador.

El fuego sexual negativo es el Padre de las Tres Furias. Estas son los Tres Traidores de Hiram Abif, es decir del Cristo Intimo. Las Tres Furias son:

Negera, el horripilante demonio del deseo, que ha hecho su guarida en el astral. La segunda es Alecto o demonio de la mente, la cual esconde en su corazón la discordia, los fraudes que producen el desorden y las maldades que arrebatan la paz. La tercera Furia es Tisífona la cual controla el Cuerpo Causal o de la Voluntad. Este tercer traidor se defiende furiosamente con el hacha de la mala voluntad. El tercer traidor es la desobediencia, él no quiere nunca hacer la voluntad del Padre.

Estas tres fuerzas negativas aparecen en el drama de Jesús el Cristo como: Judas Pilatos y Caifas y en el antiguo testamento se les conoce con los nombres de: Coré, Dathan y Abiram. Estos son los tres Traidores que asesinan al Cristo Intimo; Judas es el demonio del deseo, Pilatos es el demonio de la mente y Caifas es el demonio de la mala voluntad.

El caso de Juana de Arco no es ajeno a este aspecto del Drama Crístico. Sin lugar a dudas la insigne Maestra tuvo que hacer frente y combatir a estas tres fuerzas tenebrosas que cada mortal lleva dentro de si mismo.

En el siglo XV de nuestra era, en el corazón del reino de Francia, se dieron cita los “Tres Traidores de Hiram Abif”. Perversos y repugnantes, con sus uñas maquiavélicas asaltaron, blasfemaron y asesinaron. Ellos fueron representados por numerosos personajes, tales como Georges de la Trémoille, consejero del rey Carlos; siempre calculador y ambicioso, él cual, para proteger sus intereses personales, logrará alejar al rey de la benéfica influencia de Juana. También esta Jean de Luxembourg, quien bajo la presión del duque de Borgoña, entregará a Juana a los Ingleses por 10.000 libras. Y que decir del Obispo Pierre Cauchon, colaborador incondicional de los ingleses, quien, encabezando a los intelectuales de la universidad de Paris, montará el “Proceso de Condenación” o mejor dijéramos el “Proceso de la Vergüenza”, el cual antes de comenzar ya tenía fijado su veredicto final. También están todos esos soldados ingleses que personificaran las multitudes que blasfeman, humillan, flagelan e insultan a la noble Maestra. Desgraciadamente, tampoco podemos dejar de nombrar al rey Carlos, el cual después de haber obtenido su corona, le da la espalda a Juana, dejándola completamente a merced de sus raptores y verdugos. Carlos…, quien según las palabras de la propia Juana, había recibido signos y visiones extraordinarias de los mundos superiores. Como pudo él alejarse hasta tal punto de la voluntad del Padre, como para algunos años mas tarde, escandalizar a todo su reino, tomando ostentosamente a la joven Agnes Sorel como amante.

Juana de Arco supo ganar cada una de esas batallas, sobrepasando sus debilidades y temores. La lucha contra el demonio de la mala voluntad, será el común denominador de todo su proceso. Juana no hubiese querido nunca abandonar su casa y su familia. Durante todo ese periodo de rudas batallas y luego cuando es prisionera ella desea solo una cosa: …volver a su hogar con sus padres y hermanos. Delante de esta aspiración natural y comprensible, ella siempre antepone la voluntad Divina, la voluntad del Padre. Cuando al final de su proceso ella acepta firmar un documento, en el cual renuncia al uso de ropas masculinas, lo hace porque sus jueces le han prometido que si ella se viste de mujer le permitirán ir a misa y recibir la comunión. Sin embargo, ellos no cumplen su promesa y Juana recibe una severa amonestación de parte del Arcángel Miguel, quien le advierte que si no fuera porque ella es enviada de Dios, esto podría haberle significado el abismo. La reacción de Juana es inmediata, ella se retracta y retoma las indumentarias masculinas, lo que va a significarle su condena. De esta manera Juana llegará a la obediencia máxima, que es la de aceptar ser inmolada, para que la voluntad del Padre sea hecha.

Algunos que han querido difamarla, han dicho que ella era arrogante y sanguinaria. Esas personas se equivocan, confunden la arrogancia con la determinación que caracteriza a todos los iniciados que están decididos a cumplir con la voluntad del Padre.

También es importante saber que Juana de Arco, nunca quiso hacer la guerra contra los ingleses; lo que ella quería es que ellos se marchasen del reino de Francia y volvieran a su tierra de origen. Con este fin, ella hizo numerosas tentativas para persuadirlos; la respuesta fue siempre el insulto y la burla. Una vez que los combates tuvieron lugar, ella nunca llevo un arma entre sus manos. Precavidamente, ella siempre quiso llevar el estandarte, para no tomar riesgo de matar o herir a nadie; esto, incluso cuando ella sabía de antemano que sería herida. Los testimonios de quienes estuvieron con ella, relatan como la Maestra lloraba intensamente cuando veía los hombres caer muertos o heridos. Dicen los testigos, que Juana bajaba de su caballo para reconfortar a los heridos, sin importa que estos fueran ingleses o franceses.

Juana tuvo también una especial preocupación por el comportamiento de sus tropas, no permitiendo que sus guerreros tuvieran contacto alguno con prostitutas. Ella perseguía y expulsaba, a toda mujer de vida ligera que quisiera seguir a sus tropas. De la misma manera, ella era intransigente con el uso del verbo y no importando el rango del caballero, reprendía severamente a quien blasfemara o utilizara un lenguaje denigrante. Ella afirmaba que por faltas de este tipo, se podía perder la guerra. Es así como la honestidad, la castidad, la misericordia y el uso escrupulosamente mesurado del verbo eran su divisa.

Otra analogía importante que quisiéramos poner en evidencia, es la del Nacimiento y Muerte de Juana de Arco. Con lo que respecta a su nacimiento, la fecha que señalan los historiadores no es exacta, pero convencionalmente esta fijada alrededor del 6 de enero de 1412, es decir la Epifanía. Con respecto a su muerte esta se sitúa el 30 de mayo de 1431. La coincidencia de estas fechas con los periodos cósmicos que involucran el Proceso Crístico son sorprendentes. Juana de Arco nace en ese periodo del año, en que en el hemisferio norte predomina la más grande oscuridad. Las enseñanzas esotéricas, nos enseñan que la natividad tiene siempre lugar durante ese periodo del año, en que las tinieblas se han apoderado del mundo. Es así como la luz se desarrolla y gana terreno poco a poco. La Muerte de la Maestra tiene en cambio lugar durante la primavera, cuando la luz ha comenzado a triunfar generosamente sobre las tinieblas. La Semana Santa que culmina con el Cristo triunfante sobre la Cruz, tiene siempre lugar en primavera.

La siguiente analogía que quisiéramos poner en evidencia, en lo que concierne al proceso Crístico de Juana de Arco, es el de su Crucifixión. Esto les sorprenderá, puesto que bien sabemos que Juana fue quemada viva en la hoguera. Sin embargo los testimonios de la época, nos narran como la Maestra solicito a un sacerdote que fuera a buscar a la iglesia un crucifijo. Cuando el sacerdote volvió con este crucifijo, ella pidió que se lo acercara para besarlo y enseguida le solicitó que durante todo su suplicio y hasta su muerte, lo mantuviera levantado delante de sus ojos, de tal manera que en ningún momento de su agonía, ella dejara de verlo. Es así como la joven Maestra que solo tenia 19 años, murió clamando el nombre de Jesús y dicen los testigos, que su clamor resonó en toda la plaza estremeciendo a los asistentes.

La ultima analogía Crística que quisiéramos citar es aquella de la Resurrección. En varias ocasiones el V.M. Samael Aun Weor hace alusión a Juana de Arco, confirmando cada vez la grandeza de esta Maestra. El Maestro Samael nos dice…: “Juana de Arco es una autentica dama adepto la cual vive todavía. A pesar de que la quemaron, sigue viviendo, pues ella logró la Resurrección y todos los átomos físicos los reunió con el poder de la Resurrección. De manera que, actualmente, posee cuerpo físico, es decir conserva su mismo cuerpo y vive en el Templo de Bohemia (Alemania)“.

También nos explica que cuando Juana de Arco desencarnó en la hoguera donde fue quemada viva, se encontró rodeada de Maestros que la llevaron al templo de Bohemia. Desde entonces ella vive en ese templo con su cuerpo físico ultrasensible, en presencia de todos los otros Hermanos Mayores. Este nuevo cuerpo físico tiene el poder de hacerse visible y tangible en cualquier parte, y se alimenta con miel, frutas y agua pura.

De esta manera hemos estudiado siete analogías que sobresalen entre la vida pública de Juana de Arco y aquello que en esoterismo conocemos como Proceso de Cristificación.

Juana de Arco y el Eterno Femenino

En la última parte de esta ponencia, quisiéramos exponer los aspectos que vinculan a Juana de Arco con el Eterno Femenino. Mas allá del aspecto histórico de este personaje, es preciso que veamos en ella, la manifestación de un arquetipo, que representa y reitera el proceso iniciático, con una fuerte carga simbólica.

Primero que nada, veamos brevemente, quienes fueron estas dos damas Adeptos que la acompañaron en su misión y en su “Proceso Iniciático”. Santa Catalina y santa Margarita vivieron en el siglo III y IV y en la edad Media hubo una gran devoción por ellas.

La leyenda de santa Margarita nos dice que ella era hija de un sacerdote pagano de Antioquía. Cuando su padre es informado que su hija se ha adherido al cristianismo, entonces la expulsa de su casa. Margarita trabajara entonces como pastora y para poder escapar a un matrimonio impuesto, ella cortará sus cabellos y tomará los atuendos masculinos. Finalmente Margarita será capturada y sometida a innombrables suplicios y flagelaciones. La leyenda nos cuenta que Margarita tuvo que hacer frente al Dragón, el cual la devora; sin embargo ella lo vence, gracias a una pequeña cruz con la cual irrita la garganta del Dragón, obligándolo a escupirla. Finalmente Margarita será decapitada.

Santa Catalina es una joven muy bella, originaria de una familia noble de Alejandría. Ella rechaza el matrimonio con el emperador, por lo cual será condenada al suplicio de la “rueda con picos”, pero al contacto con Catalina esta rueda se romperá milagrosamente. Finalmente Catalina morirá decapitada.

La leyenda de santa Catalina se propago grandemente a partir del siglo IX. Muchas corrientes esoteristas hicieron alusión a su persona. Catalina nos muestra que es posible romper con la recurrencia representada por la “Rueda de la Fortuna”, la rueda de los innumerables nacimientos y muertes. Ciertos tratados alquimistas se refieren a ella como el símbolo de lo que ellos llaman la “rueda de fuego”, la cual es el fuego sostenido que permite pasar de la Obra Negra a la Obra Blanca, y de la Obra Blanca a la Obra Roja. Estas son diferentes etapas alquímicas de purificación y de creación de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

Ciertamente estas dos damas Adepto poseen, cada una de ellas, lazos estrechos con lo que será el trabajo esotérico y publico de Juana.

Cuando uno comienza a estudiar el personaje histórico de Juana de Arco, surge rápidamente un gran interrogante: ¿Por qué en una época particularmente ruda y difícil, en la cual reinaban la ambición, la brutalidad y la espada? ¿Por qué en un momento igual, la Divinidad interviene enviándonos un Iniciado con cuerpo femenino?

Cuando uno comienza a profundizar en esta interrogante, aparece un fenómeno sorprendente: Es frecuente encontrar entre las diferentes culturas religiosas y mitológicas, “Divinidades Guerreras Femeninas”. Es así como en la cultura Germánica, encontramos a las Walkirias, amazonas del Dios Odin que cabalgan en veloces corceles a través de las nubes, para rescatar a los guerreros valerosos que no temen a la muerte.

En la cultura Celta, las sacerdotisas Druidas eran vírgenes que participaban en la iniciación de los héroes. Ellas predecían el futuro y participaban en las batallas como verdaderas guerreras. En el panteón Celta, no encontramos ningún Dios de la guerra, sino una Diosa guerrera llamada Morrigan.

En la antigua Roma, encontramos a la Diosa Juno, la cual en uno de sus aspectos se manifiesta como una Diosa guerrera y madre del Dios de la guerra.

Sin embargo es la mitología Griega la que nos permitirá una mejor comprensión de este fenómeno. Athena, hija del Dios Zeus, se nos presenta como una Divinidad aparentemente contradictoria. Ella es a la vez Diosa de la guerra y Diosa de la sabiduría. Athena esta ligada a dos cultos de gran simbolismo: el culto de la serpiente y el culto del pájaro. Es imposible para nosotros no hacer la relación con nuestro querido Quetzalcoatl. Nos cuenta la tradición Griega que su nacimiento fue como el surgimiento de la luz en el mundo, la aurora de un nuevo universo. Athena nace saliendo de la frente de su padre enarbolando una lanza y vestida con una armadura de oro centellante. Nos cuenta la leyenda que su nacimiento fue acompañado de una lluvia de nieve de oro. La nieve y el oro que simbolizan la pureza y la riqueza, las cuales viniendo del cielo tienen una doble función: aquella que fecunda como la lluvia y aquella que ilumina como el sol.

El escudo que ella esgrime representa la aterradora cabeza de la Gorgona o Medusa. Este escudo, es como un espejo de verdad, el cual ella utiliza para combatir a sus adversarios, los cuales se petrifican de horror delante de su propia imagen. Athena es la Diosa que triunfa por la sabiduría, el ingenio y la verdad. Su lanza es un arma de luz, que separa, que atraviesa como un rayo las tinieblas.

Athena fue celebrada como diosa de la fecundidad y de la victoria. Es guerrera y pacifica. Como guerrera, simboliza la combatividad interior, espiritual, pero estos combates van seguidos de una obra civilizadora, de construcción y de creación interior.

Todo esto nos permite entender que las Diosas guerreras representan la lucha, los combates y la muerte mística, pero gracias a su aspecto femenino, ellas representan también la reproducción, la creación y el nacimiento de algo nuevo, de un nuevo orden en el interior y en el exterior de nosotros mismos.

Juana de Arco supo encarnar todos estos valores arquetípicos de las divinidades guerreras femeninas. La divinidad la reviste de una función sagrada, la función de guerrera, para lo cual ella adopta las indumentarias masculinas y participa en las batallas, ataviada como un caballero. Pero por otro lado, ella encarna las funciones creadoras y reproductivas propias a su condición de mujer. Además de su imagen de guerrera, en su itinerario podemos descubrir otros aspectos que la vinculan al eterno femenino. Anteriormente hemos hablado del “Ministerio Público” de Juana. Dijimos que la etapa de gestación de este proceso, comenzó cuando ella visita por primera vez al capitán de Baudricourt. Según ella misma lo afirma, Juana sabe pertinentemente que su primera incursión no tendrá éxito y que deberá repetirla dos veces más, antes de que el capitán de Baudricourt acceda a su petición. Este periodo, en que Juana visita por tres veces al capitán de Baudricourt, dura nueve meses. Nueve meses de gestación, para que esta doncella sin mácula, pueda poner en obra la voluntad divina. Mas tarde, la liberación de Orleans le tomara solo nueve días.

En seguida, Juana efectuará su primer viaje desde la fortaleza de Vaucouleurs hasta el Castillo de Chinon, en donde está el “delfín”. Este viaje le tomara 11 días. El Arcano N°11 representa la fuerza de la Persuasión. La Persuasión es una fuerza sutil, espiritual. Si sumamos el Nº 11 cabalísticamente obtenemos el Arcano Nº 2, es decir la Sacerdotisa, la ciencia oculta, la Madre Divina. Ella en si misma es fuego, el mismo fuego que resplandece en la lanza de Athena y en su armadura centellante.

Hay un ultimo elemento que quisiéramos incluir en esta reflexión. En la antigüedad Athena era considerada entre otras cosas, como Diosa de la sabiduría y patrona de las “hiladoras”, pues ella misma confeccionaba sus vestiduras. En la Edad Media, santa Catalina será considerada como patrona de los filósofos y de las “hiladoras”. Cuando Juana es interrogada, ella afirma que su principal ocupación han sido las labores domesticas y se reconoce a si misma como una muy buena “hiladora”. El simbolismo del hilo es esencialmente de aquello que enlaza, que une o reúne aquello que por naturaleza distinta esta separado… Este mundo y el otro mundo y todos los seres entre si. Esto nos hace evocar el hilo de Ariadna, que es el agente de unión y de regreso hacia la luz. Ciertamente, esta analogía nos permite comprender y explicar, la misión que le fue encomendada a Juana, la cual se traduce perfectamente, en una de las entrevistas que ella tuviera con el delfín. Ella le dice: …”que si él le entrega el reino al Rey de los cielos, después de esta donación el Rey de los cielos, lo ungirá rey, tal como lo hizo con sus predecesores y que el reino volverá a su estado original”.

Juana la doncella!, Juana la guerrera !, Juana la hiladora !…, con sus palabras ardientes, inflamó los corazones de los hombres de buena voluntad. Con su valentía y con su fe inquebrantable, nos restituyó una vez más el precioso hilo, que puede devolverle al mundo a su estado original y conducirnos nuevamente al reino de la luz.

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