La única cosa realmente valiosa es la intuición

Hombres peces, hombres azules y hombres glaciales

hombre pez

Fuente: “Mirando al misterio”

Muy amigos; en nuestra reunión de hoy vamos a platicar un poco sobre los hombres peces. ¿Os suena esto un poco extraño, verdad? Ante todo quiero recordarles que nosotros los gnósticos tenemos métodos y medios especiales para investigar todo esto en forma, dijéramos, espiritual.

¿Habéis oído hablar alguna vez sobre el desdoblamiento? el alma de cualquier persona puede desdoblarse, es decir salir del cuerpo y trasladarse a cualquier rincón del universo con el propósito de ver, oír, tocar y palpar, aquello que más le interese. Séame, pues, permitido decirles que conocemos el secreto, las claves, para realizar tales viajes incorpóreos.

Yo siempre presentía que existían en el fondo de los océanos hombres peces, criaturas inteligentes y hasta me parece que esto está relacionado en alguna forma con el famoso PEZ OANES de los Caldeos.

No quiero quitarle a tal pez otras alegorías más profundas, sólo quiero enfatizar la idea de que tal símbolo se corresponde también con el misterio profundo de los hombres peces.

Dejando este pequeño preámbulo, vamos al grano, a los hechos. En profunda meditación mi esposa sacerdotisa y yo resolvimos hacer un viaje anímico, espiritual con el propósito de investigar todo lo relacionado con los hombres peces.

Es obvio que lo logramos y que al confrontar las percepciones de tipo metafísico dieron evidentemente idénticos resultados.

Fuera de la forma densa, nuestras almas se sumergieron profundamente en el Océano Atlántico, muy lejos de toda tierra firme.

En nombre de la verdad debo decir que ciertamente entramos en contacto directo con los hombres peces.

Si me preguntáis qué clase de figura tienen dichos hombres, habría de contestar claramente que poseen forma de peces con tamaños muy semejantes a la de cualquier persona humana, unos más grandes, otros más chicos, otros medianos, etc. etc. etc.

Hasta esta parte de mi relato creo que vosotros todavía no veis bien claro esto de los hombres peces; seguidme con paciencia por favor, escuchad mi relato.

Hallamos en el fondo vivo del Océano la ciudad de los hombres peces. ¿Enigma? me temo que si no ponéis atención no entenderéis mi relato. Es obvio que la citada ciudad no es de tipo físico, ni corresponde al mundo de tres dimensiones, se trata de una población situada en la dimensión desconocida.

Las casas, los templos, las tiendas, los restaurantes, calles y cosas, etc. han sido creados por los hombres peces en la Cuarta Dimensión, en eso que podríamos llamar espacio etérico.

Los animales intelectuales que viven en este mundo físico han degenerado tanto, su vista, que realmente ya no son capaces de ver la Cuarta Dimensión; empero los hombres peces son diferentes, distintos; poseen la vista etérica y por ello, la dimensión desconocida resulta para ellos tan familiar como el aire que nosotros respiramos o los alimentos que comemos.

Ciertamente esas criaturas no se han degenerado y por ello es ostensible que poseen la vista etérica.

En nombre de la verdad hemos de decir que ellos viven simultáneamente en el mundo físico y en la región etérica.

Es claro que el alma de los hombres peces sabe que tiene cuerpo de pez, mas como quieran que también viven en la dimensión desconocida, no ignoran que son hombres, pudiendo vivir como tales en la Cuarta Dimensión a tiempo que se mueven simultáneamente entre las aguas como simples peces.

Hay, pues, en ellos una doble vida, la primera como peces, la segunda como hombres; empero se combinan ambas, se procesan en forma simultánea y armoniosa, bellamente coordinadas…

Un rey muy sabio gobierna a estas criaturas; se trata de un hombre pez muy venerable.

Es claro que ese anciano Rey es amado por todos sus súbditos y que no necesita de ejércitos ni de policía para hacerse obedecer. Es un ser inefable de las dinastías solares.

Al hacer la exposición que ustedes, mis amigos, están escuchando, quiero que por un momento siquiera en la vida se identifiquen con esta clase de criaturas tridimensionales y tetradimensionales. Voy hablando en forma íntegra, unitotal, coordinando íntimamente lo físico con lo metafísico.

Mi esposa sacerdotisa pasó el umbral de una de esas tiendas etéricas del misterioso pueblo ubicado en la dimensión desconocida; yo la observé mas no entré; algo vio ella o miró en la profundidad; al salir le pregunté interrogándole sobre aquello que hubiese visto; la respuesta fue: “Vi un grupo de hombres peces sentados ante las mesas de un hermoso restaurante, platicaban sobre diversos temas”. Explicó.

Almas de hombres peces viven como hombres realmente en una ciudad etérica invisible para las gentes degeneradas de nuestro mundo, pero visibles para los hermosos sentidos de esas criaturas.

Sin embargo, asombra que al mismo tiempo tengan cuerpos físicos y de peces; vean ustedes esta extraña combinación de hombres y peces.

1.- ¿Estos seres tienen la cara de hombres, o de peces?

R.- Distinguida señorita. Permítaseme responderle que en ese mundo etérico, del que estoy hablando, dichas criaturas tienen fisonomías de hombres; pero en el mundo meramente físico, material, su rostro y su cuerpo todo es de peces.

2.- ¿Podríamos entender, maestro, que estos hombres tienen forma exclusivamente de pez o tienen aspecto humano?

R.- Buen amigo, con el mayor gusto daré respuesta a su pregunta. En el mundo meramente físico, material, estas criaturas poseen forma exclusiva de peces; cualquiera podría confundirlos; afortunadamente son muy inteligentes y por tal motivo resulta palmario y manifiesto que jamás se dejarían pescar.

Repito, solamente en la dimensión desconocida asumen humanas formas; es precisamente en la Cuarta Dimensión donde viven vida de hombres; no es exagerado decir que también tienen sus negocios, etc. etc. etc. esto es claro que parece imposible a cualquiera que no haya ahondado en nuestros estudios.

3.-¿Y son felices, maestro, viviendo esa doble vida?

R.- ¡Oh! mi estimada señorita, puedo asegurarle a usted que ellos son infinitamente más dichosos que nosotros; no llevan dentro el yo pecador; son puros en pensamiento, palabra y obra; en ellos está el recto sentir y el recto obrar. En ellos hayamos el pensamiento justo, la palabra justa, la acción justa.

4.- Estimado, maestro: ¿Podría decirnos si estos hombres tienen relaciones con los hombres glaciales, los hombres azules y los extraterrestres que nos ha mencionado antes?

R.- Noble caballero, gran amigo, Séame permitido informarle que los hombres peces, como quiera que sea están limpios del pecado original, se hayan en íntima relación con los hombres glaciales, con los hombres venidos de la Galaxia Azul, y con las humanidades de otros mundos.

Quiero decirle a usted con gran énfasis que los hombres peces vivieron entre los mares profundos del planeta Venus; Fueron traídos a la tierra en naves cósmicas por los Venusinos, y depositados en el fondo de nuestros mares.

Empero muy pronto serán rescatados por los navieros de Venus y regresados a su mundo de origen. Le diré que este acontecimiento sucederá antes de la tercera guerra mundial. Es evidente que las explosiones nucleares contaminarán las aguas y pondrán en peligro sus vidas, si no se les regresa a las aguas marítimas del planeta Venus.

Con el sexto sentido me adelanté en el tiempo para ver tal acontecimiento, y entonces percibí naves anfibias de origen venusino, sumergiéndome entre el Océano Atlántico para rescatar a los hombres peces; a mis oídos llegaron en ese instante lamentos psíquicos, llanto y congoja de esas misteriosas criaturas; se les llevó lejos de este planeta tierra porque esta raza de animales intelectuales que pueblan la faz de nuestro mundo, no está preparado realmente para entender a tan sublimes seres; en otras palabras debo decir que nosotros no los merecemos.

Ellos tienen algunos objetos muy extraños en la dimensión desconocida; contemplé algo parecido a un círculo, una especie de brazalete tan misterioso, que francamente no pude entender. Uno de ellos, uno de esos hombres maravillosos, dirigiéndose a mi esposa sacerdotisa, le dijo lo siguiente: “dichosa tú que estáis siempre cerca del maestro” es obvio que quedé conmovido.

En su pueblo metafísico, etérico, se respira la paz solemne en las grandes profundidades oceánicas; se siente uno limpio, puro infinitamente feliz.  ¡Cuán lejos están las gentes de comprender todo esto! amigos míos, después de haceros este relato no estoy seguro de que me hayáis entendido. Sé que tenéis la conciencia completamente dormida y por ello, es obvio, que estáis muy lejos de captar la honda significación de mi relato.

4.- ¿En la dimensión desconocida, cuando asumen la figura de hombres, no viven entre el agua?

R.- Distinguida señorita, debo decirle o mejor dijera repetirle, que la hermosa ciudad de estos hombres peces vista por nosotros en forma anímica, está ubicada en el fondo profundo del Océano Atlántico; así, pues, el ambiente en que estos seres se mueven es esencialmente etérico y acuático.

5.- ¿Cuál fue el objeto de que los hayan traído del planeta Venus para habitar aquí en la tierra?

R.- Distinguida Dama, nuestros hermanos del espacio quieren siempre los mejor para nosotros y es obvio que se les trajo para nuestro bien; se les colocó en el fondo de los mares para que un día nos ayudaran e instruyeran; desafortunadamente las gentes de nuestro mundo se  degeneraron tanto y por ese motivo no llegaron al contacto psíquico con tan hermosas criaturas. Así perdió la humanidad una bella oportunidad. Las gentes ni remotamente sospechan lo que perdieron; muchos hubieran podido ingresar a esa especie de las delicias por las puertas de la reencarnación…

Dentro de poco tiempo, los mares mostrarán a las gentes muchas cosas secretas y se descubrirá una especie de peces extraordinarios y muy inteligentes; mas quiero que me escuchéis: no os confundáis; esos no serán los hombres peces, pues aquellos, como ya dije, serán llevados de regreso a los mares profundos del planeta Venus.

6.- ¿Podría existir otra clase de hombres como estos en el reino animal, vegetal, o mineral, maestro?

R.- Bien amigo, me permito informarle para su bien que los hombres peces son una excepción y por cierto traídos del planeta Venus: fuera de esta clase de criaturas tan singulares, sabemos que  en nuestro mundo las piedras son piedras, las plantas son lo que son y los animales incluyendo a los que tienen intelecto son lo que son y nada más de lo que son. Los hombres peces son hombres en el sentido más completo de la palabra, porque tienen dentro al SER, porque lo tienen encarnado y saben que lo tienen.

LOS HOMBRES AZULES

1.- En una revista que encontramos en circulación dentro del distrito federal, hallamos el siguiente relato: “en 1960, una revista científica soviética, apoyándose en los relatos del historiador Egipcio Maneton y del Griego Herodoto, así como en las inscripciones al enigma de la Atlántida y a la venida de seres extraterrestres. La pregunta que se hacían era ésta: ¿fueron los Atlantes un pueblo de tez azulada?. Dicen algunas tradiciones que los Atlantes fundaron la civilización egipcia y que los jefes más antiguos de las dinastías eran Atlantes de raza pura. Los artistas egipcios, que reprodujeron cuidadosamente los objetos en sus murales y respetaron los colores. ¿cómo pintaron a sus dioses? Osiris tenía el rostro verde (por ser dios de la vegetación que renace), Thot estaba pigmentado de verde o de azul pálido, y Ammón y Shu eran francamente azules. ¿porqué formaba este color parte de los dioses egipcios? Sólo puede contestarse de una manera. Eran descendientes de un pueblo de piel azul. Deberíamos creer que Osiris y Thot, que llegaron a Egipto procedentes de un país de altas montañas, hallaron un llano con clima cálido y mucho sol, y vieron su tez modificada por el sol, que terminó por darles una piel olivácea (azul más amarillo, igual verde), como suelen tenerla en nuestros días los habitantes del mediterráneo”. ¿Podría explicarnos usted algo al respecto, maestro?

R.- Resulta dicho artículo un poco vago y obscuro. Habla sobre la raza azul; supone que ésta viene de la Atlántida, no niega el origen de la cultura Egipcia(es obvio que los hombres azules son los antiguos constructores de las pirámides).

Sin embargo, algo falla en el artículo. (Renglones arriba citados y puestos en comillas). Permítasenos la libertad de disentir. Necesitamos enfatizar el hecho concreto de que los hombres azules jamás vinieron del Continente Atlante.

Algunos suponen que los hombres azules vinieron de Venus, y no está demás citar otro aparte del citado artículo: “Recordemos los extraordinarios acontecimientos sucedidos en tiempos remotos en Venus, que fueron anotados por los Astrónomos de la Antigüedad. El propio San Agustín afirma que Castor, el Rodio, dejó escrito el relato de un prodigio asombroso sucedido en ese planeta, que de pronto cambió de tamaño, de color y hasta de órbita en torno al sol, al mismo tiempo que perdía satélites. Ese hecho sin precedentes, debió suceder en tiempos del Rey Ogygés, fundador de Tebas, como aseguran Adrasto, Cyzicenio y Dies, notables matemáticos de Nápoles.

¿Qué sucedió en Venus para que parte de su población huyera precipitadamente rumbo a la tierra? ¿Una colisión? ¿Una explosión nuclear?  No podemos decir nada, pero de ser cierta cualquiera de esas hipótesis, tendremos que creer que Venus estuvo ligado a la historia de nuestro planeta, y resulta curioso que los sabios Soviéticos insistan en relacionar el misterio de Venus con el de la Atlántida y el Tiahuanaco”.

Como usted verá, querido lector, el autor del artículo mencionado y cuyos apartes fueron transcritos con el propósito de refutarlos, tiene dos opiniones diferentes y ninguna de ellas es verdadera. Aquí en México conocimos el caso de Salvador Villanueva Medina, autor de un libro que titula “Yo estuve en el Planeta Venus”.

Conozco personalmente a este hombre y sé que es sincero, no se trata de ningún charlatán o fantaseador; ha sido rigurosamente examinado por los psiquiatras y los resultados obviamente fueron los de un hombre serio y totalmente equilibrado.

Tal caballero escribió para bien de la humanidad; narró a sus semejantes lo que sucedió; como quiera que era un simple chofer, conduciendo un carro hasta Estados Unidos, hubo de pasar por alguna de esas peripecias. El automóvil se dañó, los Norteamericanos que viajaban con él bajaron del coche abandonándolo, para dirigirse a un pueblo cercano con el propósito de pedir auxilio.

Villanueva Medina quedó solo, se metió debajo del carro con el propósito de observarlo y arreglarlo; sintió pasos en la arena; salió de debajo del coche y se encontró con un venusino que platicó con él.

Lo que sucedió después es muy interesante. Lo invitaron y él aceptó, fue llevado en una nave hasta el planeta Venus, donde conoció una civilización extraordinaria. Después de 5 días fue traído otra vez a la tierra.

La descripción que da Villanueva Medina sobre los hombres de Venus concuerda con la que sobre ellos da Adamski, famoso científico Norteamericano.

Estatura de los venusinos promedio 1.10 mts. piel blanca rosada, cabellos plateados, hermoso rostro, etc. etc.

No vio pues Villanueva Medina hombres azules en el planeta Venus. Así pues, tal hipótesis también queda descartada.

¿De dónde vinieron entonces los hombres azules? existieron, es ostensible; muchas personas así lo afirman, mas las gentes desconocen su origen.

Nosotros aseveramos solemnemente diciendo: Los hombres azules vinieron de la Galaxia Azul. No hay duda de que ellos crearon las poderosas civilizaciones de Egipto, Caldea, Asiria, Babilonia, etc. etc.

2.- ¿Podría usted decirme a que vinieron, con que finalidades y para que vinieron?

R.- Con el mayor placer daré respuesta al caballero, mucho me agrada su pregunta. Permítaseme informarle sobre la fraternidad cósmica universal; así como existe ayuda mutua entre personas buenas, así también la hay entre planeta y planeta y entre galaxia y galaxia.

Los maestros de la Galaxia azul, llevados por el amor universal, se han preocupado muchísimo por nuestra humanidad terrícola ayudándonos incesantemente desde la noche más profunda de los siglos.

Repito: ellos fueron realmente los que instruyeron a los arquitectos de las pirámides, los que enseñaron la doctrina secreta a los Atlantes y a los Egipcios, los que establecieron los misterios gloriosos de las poderosas civilizaciones de Caldea y de Asiria,

Su labor ha sido maravillosa, formidable; nos han amado de verdad y todavía nos siguen amando, pues aunque parezca increíble, viven en este afligido mundo con el propósito de ayudarnos en la hora crítica que precede al gran cataclismo.

3.- Me sorprende usted con su relato. ¿Podría decirme si viven en este planeta, en que lugar habitan?

R.- La pregunta que la dama hace es por cierto bastante interesante y bien vale la pena que le demos una respuesta concreta.

Tengo que informarle para su conocimiento de que los hombres azules viven en una ciudad subterránea bajo los hielos del Polo Sur.

4.- ¿Cómo es posible que puedan subsistir a tan bajas temperaturas? ¿Su organismo es diferente al nuestro? ¿Cómo se las arreglan para vivir?

R.- Vamos a contestar las preguntas del caballero. Ruego mayor atención del auditorio. Los organismos de los hombres azules son similares a los nuestros, eso es obvio. Quiero que todos ustedes me entiendan; los hombres provenientes de la Galaxia Azul no tienen casa de hielo como los esquimales, ni nada por el estilo; resultaría absurdo pensar que tales criaturas vivieran entre los témpanos de hielo; mejor es comprender que ellos poseen una ciudad subterránea, hecha entre las entrañas mismas de la tierra. Si hay hielos encima de las rocas y de la tierra en general, no afectan en nada a la ciudad sumergida. El problema climatológico no existe para los hombres azules. Es ostensible que si pudieron conquistar el espacio infinito poseen adelantos técnicos formidables; no es difícil comprender que ellos han podido crear su propio clima dentro de su misteriosa ciudad.

5.- ¿Porque habiendo otros lugares dentro de nuestro planeta con mejor clima y vegetación escogieron un lugar tan inaccesible?

R.- Doy respuesta al caballero. Las tierras del Polo Norte y del Polo Sur, hoy cubiertas de hielo después de la pasada glaciación, en otro tiempo tuvieron poderosas civilizaciones, magníficos climas ecuatoriales y espléndidas ciudades.

No se extrañe el caballero de lo que afirmo. Esta ciudad subterránea donde ahora viven los hombres azules es antiquísima; fue hecha antes de la pasada glaciación. Esto significa que tal ciudad tiene muchos millones de años de existencia, que deviene de las épocas arcaicas de la tierra, que siempre fue la morada secreta de los hombres azules.

Como quiera que sea ellos tienen naves cósmicas con las cuales pueden viajar a través del espacio infinito, es algo palmario y manifiesto el que no sufren por problemas de abastecimiento.

6.- ¿Estos hombres azules, maestro, han llegado alguna vez a salir de su ciudad para convivir con los terrícolas?

R.- Vamos a responderle a la distinguida dama. Permítaseme decirle, señorita, que en las épocas de Egipto, Asiria y Babilonia, tales hombres fueron recibidos como verdaderos Dioses. Desafortunadamente estamos en la edad de hierro, en la época de la degeneración mundial y por ese motivo ellos rara vez se mezclan con las multitudes.

Sin embargo, no está demás afirmar que de cuando en cuando alguno de estos hombres extraordinarios conviven con las gentes; cierta dama me contó el hecho concreto de que ella había visto a un hombre de tez azul en Buenos Aires, Argentina.

7.- Maestro: ¿estos hombres azules tienen alguna misión que cumplir en esta época o en el futuro?

R.- Veo que quien ha hecho la pregunta es un Misionero Gnóstico Internacional y es claro que con el mayor gusto daré respuesta. Los hombres azules están auxiliando a la humanidad con procedimientos telepáticos favorables para algunos y es evidente que dentro de algunos años estos hombres extraordinarios tendrán que lanzarse a la calle públicamente para amonestar a las gentes, para llamarlos al arrepentimiento, para hacerles ver el cataclismo espantoso que se avecina.

8.- Maestro: ¿podría usted decirme que cantidad aproximada de habitantes existen en esa ciudad azul?

R.- Bien, distinguido caballero, daré respuesta a su pregunta. Permítaseme decirle que yo no los he contado, puedo asegurarle que es una ciudad bastante grande, muy semejante en tamaño a la ciudad de México, con varios millones de personas y muchas casas y calles y avenidas y amplio campo para guardar sus naves. Mas exactamente no sé que cantidad de gentes viven ahí; por lo menos no se lo he preguntado al rey de la ciudad.

9.- Me asombra mucho que tengan un gobierno monárquico, pero ¿podría usted decirme, dado que ellos son seres iluminados, si el rey que los gobierna es divino?

R.- Distinguida señorita, su pregunta es inquietante, me alegra responderle. A su majestad, lo conozco y solemnemente le digo que él pertenece a las dinastías solares; se trata de un auténtico iluminado Maestro de perfección, que no necesita de gendarmes ni de soldadesca armada para hacerse obedecer de su pueblo. Todo el mundo lo respeta pues es terriblemente divino.

10.- Maestro: ¿podría decirnos como ha hecho usted para ponerse en contacto con dicho monarca? ¿Acaso tiene usted alguna nave cósmica o que medio ha utilizado para poder llegar a la ciudad azul donde habitan estos seres?

R.- Amable caballero, voy a responder con claridad a su anhelo de inquirir e investigar. Existen procedimientos telepáticos; nadie ignora que mediante la telepatía uno puede ponerse en contacto con personas que viven en distintos lugares del mundo, aún a remotas distancias; sin embargo, nosotros vamos más lejos todavía en esta cuestión.

Tenemos procedimientos secretos por medio de los cuales podemos transportarnos espiritualmente a cualquier lugar secreto, incluyendo como es lógico, a la ciudad subterránea de los hombres azules.

Yo he visitado tal ciudad, no lo niego y usted y ustedes también pueden hacerlo, si conocen nuestros procedimientos; lo interesante es que ingresen a nuestros estudios Gnósticos, que estudien nuestros libros, etc.

Es claro que al visitar espiritualmente aquella misteriosa ciudad, hube de pedir primero el permiso a su majestad el Rey.

Sin el permiso de aquel Monarca que gobierna la ciudad, no hubiera podido pasearme tranquilamente por las calles maravillosa de aquella misteriosa urbe.

11.- ¿Podría explicarnos algo sobre ella? ¿Cómo es y que tipo de construcción tienen?

R.- Es claro, estimado señor, que aquella ciudad espléndida, construida entre las entrañas mismas de la tierra, es muy diferente a todas las que conocemos actualmente en este afligido mundo en que vivimos.

Un camino serpenteado conduce hasta las puertas de la ciudad. Las calles y avenidas están iluminadas, como es natural, por lámparas maravillosas que hacen de aquella gigantesca caverna algo luminoso y radiante, pues parece aquello un día espléndido. Podría decir que manejan ellos la luz y las tinieblas en forma perfecta. Tienen 70 espléndidas salas distribuidas en los distintos lugares  de la ciudad; en tales recintos celebran sus asambleas, o realizan sus estudios.

12.- ¿Que clase de estudios hacen estos seres?

R.- Es natural, distinguida señorita, que sus estudios son de tipo avanzado; Se trata de ciencias cósmica, elevados asuntos espirituales, naturaleza, etc. etc. No está demás decirle que dentro de esa gran urbe mística e inefable, resplandece la Esfinge, símbolo viviente de la sabiduría iniciática.

13.- ¿Podría decirme como se visten, y cual es su medio de transporte dentro de la ciudad?

R.- Quiero informarle a usted, buen amigo, que los miembros de aquella raza azul visten ciertamente con elegancia y distinción.

Usan hermosas túnicas de estilo antiguo, bellos mantos, sandalias de estilo muy clásico, etc.; van y vienen por las calles de la ciudad a lo largo de las aceras o banquetas; son de mediana estatura y hermoso continente. Se transportan a pié o en carros distintos a los que nosotros conocemos, propulsados por energía eléctrica.

14.- ¿Nos podría explicar, maestro, que tipo de alimentación tienen y de donde la consiguen?

R.- Su pregunta es ciertamente muy interesante. Es obvio que ellos tienen que comer para vivir; su alimento básico son las algas marinas; las recogen del fondo de los océanos de todo el planeta tierra; sus naves les permiten transportarse a donde quieran en el tiempo y en el espacio; empero, es claro que de su galaxia traen muchos otros alimentos con los cuales se nutren; téngase en cuenta que ellos no están presos dentro de la ciudad, que poseen libertad para viajar en sus naves a donde quieran; eso es todo.

15.- ¿Podría usted decirnos que clase de moneda usan o si no tienen?

R.- ¡Oh! Señorita los hombres auténticos, los hombres cósmicos, no necesitan de dinero para poder vivir. Ellos tienen sistemas, métodos económicos inmensamente superiores a los de nosotros, los pobres animales intelectuales de la tierra.

16.- ¿Cuál es el mensaje que tienen para la humanidad terrícola, en la época actual, los hombres azules?

R.- Bondadoso caballero, su pregunta es formidable, y es claro que paso a responderle. Una dama azul que permanece siempre junto al Rey, me dijo lo siguiente:

“El planeta tierra va a ser destruido; las gentes que habitan en la superficie de la tierra creen que todas esas ciudades y cosas materiales que poseen les van a durar toda la vida; se apegan a las cosas y eso es absurdo porque todo lo que tienen va a ser destruido”.

17.- De acuerdo a lo que nos acaba de comunicar: ¿Sería preferible ya no dedicarnos a conseguir ningún objeto material?

R.- Su pregunta es inquietante. Permítame, buen amigo decirle que debemos vivir de acuerdo con la ley de la balanza; no revolcarnos entre el lodo de la riqueza ni tampoco entre el lodo de la miseria.

Debemos tener las cosas necesarias para la vida, pero no apegarnos jamás a ellas; recuerde usted los últimos días de Pompeya; las gentes entonces trataban de huir con sus tesoros, apegados a todas sus propiedades, y perecieron. Las excavaciones demuestran que los habitantes de Pompeya en su mayoría fueron aplastados por las ruinas de la ciudad o por las piedras del Vesubio.

Los hombres azules cumplirán una gigantesca misión mundial, en los momentos más espantosos que se avecinan; ellos lucharan por hacernos volver a la divinidad; ellos se preocuparán por mostrarnos el camino de salvación.

LOS HOMBRES GLACIALES

Bien amigos; vamos a comentar ahora algo sobre los hombres glaciales. Es urgente comprender el proceso de revolución de los ejes de la tierra los cuales acarrean distintas glaciaciones. Se nos ha dicho que antes de la pasada glaciación, los polos de la tierra se encontraban en la zona que hoy corresponde a la línea ecuatorial, en forma tal que lo que era el Ecuador se convirtió en polos y viceversa; esto originó el hundimiento de la Atlántida; es claro que por tal motivo cambió la geografía terrestre.

Se ha encontrado en el Polo Norte carbón vegetal y en la Siberia, a orillas de los grandes ríos, se han descubierto animales antediluvianos que perecieron por el frío y el hielo; tales criaturas completamente tropicales fueron de un momento a otro sorprendidos por el hielo y la nieve, y entonces perecieron.

La primera raza humana que existió en el mundo vivió en el casquete Polar del Norte, en la Isla Secreta. Tal región fue tropical y estuvo, como ya dijimos, en la zona ecuatorial aunque más tarde, debido a la revolución de los ejes de la tierra, viniese a ocupar el lugar que actualmente tiene.

La primera raza que vivió, pues, en esa región, fue completamente protoplasmática.

Los cuerpos de las gentes eran dúctiles, elásticos, podían agigantarse a voluntad o empequeñecerse; no tenía la consistencia física de la humanidad actual.

Sin embargo, las personas de tal raza eran felices, percibían el mundo y las cosas en forma íntegra, completa. No sólo veían lo meramente físico, sino que también además podían ver el alma y el espíritu de todos los seres y las cosas.

La tierra entera tenía entonces un bellísimo color azul intensivo con sus mares y montañas.

Aunque parezca increíble, la primera raza que existió en el mundo fue de un bellísimo color negro. Empero, resulta un poco difícil comprender a las gentes actuales que en los pómulos de aquellas gentes y en su rostro en general, a pesar de ser de raza de color, pudiese brillar cierto color y cierto matiz semejante a la del fuego.

El sistema de reproducción era completamente diferente a la actual; los seres humanos se reproducían en una forma muy parecida a la de la división de las células orgánicas. Ya sabemos que una célula se divide en dos y que las dos se dividen en cuatro y las cuatro en ocho, etc. etc. Así también el organismo del Padre-Madre, totalmente Andrógino, pues no era masculino ni femenino, sino tenía ambas polaridades a la vez, en determinado momento se dividía en dos. Del Padre-Madre se desprendía, por decirlo así, el hijo y éste era un acontecimiento profundamente religioso.

A muchas personas podrá parecerles extraño una raza de Andróginos, más es obvio que la primera raza humana fue así.

Las gentes de la raza protoplasmática tuvieron templos maravillosos, grandiosas ciudades y riquísima sabiduría divina.

Por entonces vivió en la tierra el Ángel Uriel quien tuvo cuerpo físico humano. El escribió un grandioso libro con caracteres rúnicos, Nórdicos, y cumplió una bellísima misión enseñando a la humanidad de aquella época.

Esta raza protoplasmática es el “Adam-Solus” del que habla la Biblia, ese Adán del cual no se había extraído la Eva de la mitología hebraica.

Han pasado los siglos, muchísimos millones de años y sin embargo, aquella raza, a pesar de haberse transformado en otras, se conserva todavía en formas muy originales y esto es algo que puede sorprender al auditorio.

Quiero decir que no todos los individuos de aquella raza desaparecieron de la faz de la tierra; hay cierto grupo de tales gentes primigenias que todavía viven aquí en la tierra.

Ese misterioso grupo reside actualmente en una ciudad secreta subterránea ubicada exactamente en el Polo Norte. Esos son los hombres Glaciales que, para bien de esta pobre humanidad doliente, aún existen.

Lo que más asombra es que dichos individuos o dicho grupo correspondiente a la primera raza, a pesar de haberse aislado para evitar todas esas transformaciones orgánicas que dieron origen a los millones de seres humanos que pueblan la faz de la tierra, no sólo hayan conservado su pureza original sino que además, y esto es lo más notable, lograron una metamorfosis única, especial, extraordinaria.

Actualmente los miembros de tal grupo tienen hermosas presencias de tamaño humano semejante al nuestro, cuerpos perfectos de carne y hueso y gran sabiduría.

Ellos son realmente el prototipo viviente de lo que deberían ser todas las gentes de la tierra.

No hay duda de que su ciudad subterránea bajo los hielos polares es formidable, maravillosa; poseen una alta técnica ultramoderna; cuentan con aparatos mecánicos que corresponden a un remoto futuro; están, pues, adelantados en el tiempo.

Es ostensible que tales hombres glaciales habrán de auxiliarnos muy especialmente en las guerras futuras, ya a través de la medicina, curando enfermos, sanando heridas, ya a través de la ciencia atómica, química, procurando servir a las víctimas de las bombas microbianas o de la energía nuclear, etc. etc. etc.

Ellos pueden asistir a las gentes y pasar desapercibidos por doquier.

1.- ¿Cuál es la razón de que se haya conservado esa raza sin mezclarse con la nuestra?

R.- Con el mayor placer responderé al caballero. Es claro que los hombres de la primera raza pasaron por muchas transformaciones antes de convertirse en Hiperbóreos; estas almas, aunque también fueron Andróginos, se reprodujeron por medio de algo que podría llamarse brotación. Tal sistema es muy semejante al de las brotaciones de las plantas. Cualquier brote vegetal desprendido de su tronco original puede transformarse en otra planta. Así también del cuerpo de aquellos Hiperbóreos se desprendían esporas oviformes. Tales esporas se convertían en nuevos organismos independientes.

Después de los Hiperbóreos vinieron los Lemures: Gentes Hermafroditas de carne y hueso que se reproducían por gemación. De tal ovario se desprendía un huevo que después de cierto tiempo se abría para salir de ahí una criatura que se alimentaba con los pechos del Padre-Madre.

Tal raza Lemur se dividió en sexos opuestos después de muchos millones de años; ese acontecimiento está simbolizado en la Biblia con la alegoría aquella en que Jehová extrae de una costilla de Adán a Eva. Es claro que después de haberse dividido los seres humanos en sexos opuestos la reproducción se realizó entonces por cooperación sexual; ese es el sistema que tenemos actualmente.

Como van ustedes escuchando la raza primitiva original se transformó en otras razas a través del tiempo y  de los siglos, pasó por incesantes metamorfosis, evoluciones e involuciones, etc. etc. etc., empero hubo cierto grupo, repito, de aquella raza primitiva original que se apartó de todas esas sucesivas metamorfosis, y que se conservó pura y virginal hasta nuestros días. Esos son los hombres glaciales.

2.- ¿Es posible visitar a esos hombres glaciales?

R.- Ya en una pasada plática registrada en este libro dijimos que es posible meter el cuerpo físico dentro de la Cuarta Dimensión; entonces enseñamos la clave, explicamos que cada individuo tiene su Madre Naturaleza particular y que si nos concentramos profundamente en ella en instantes de estarnos adormeciendo, rogándole y suplicándole el favor de meter nuestro cuerpo físico dentro de la dimensión desconocida, ella nos ayudaría en ese sentido.

Entonces afirmamos que sólo nos restaba levantarnos del lecho cuidadosamente conservando el sueño como si fuésemos sonámbulos, pero eso sí, con la conciencia bien despierta.

En estas circunstancias, flotando en el medio ambiente circundante de la Cuarta Dimensión, podríamos visitar la ciudad de los hombres glaciales. Es claro que se necesita Fe, mucha fe, amor al Cristo, anhelo verdadero. Sólo así es posible el triunfo.

3.- ¿Podríamos visitarlos sin el permiso de ellos?

R.- Bondadosa señorita, permítame decirle en tono enfático que para el indigno, todas las puertas están cerradas, menos una, la del arrepentimiento

Fuente: “Mirando al Misterio” – Samael Aun Weor

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