Desterrados Tartufos
. . .
El hombre sólo es rico en hipocresía.
En sus diez mil disfraces para engañar confía;
y con la doble llave que guarda su mansión
para la ajena hace ganzúa de ladrón
(Antonio Machado)
Pretendo paralizar el gesto amable,
tener recambio de sonrisas
o disfrazar, hábilmente, la mentira
vistiendo de gala el engaño.
Pretendo manejar distintas máscaras
catalogadas de fariseismo,
envolviendo, con sutil maniobra,
falaces estrategias y palabras.
Pretendo … pero no puedo
sonreir como la hiena
antes de atacar su presa
regocijándose de su botín.
Pretendo … pero no puedo
sostener el beso en los labios,
engañando y embaucando,
aparentando ser un ejemplo de honestidad.
Pretendo… pero no puedo
olvidar frases que nadie debió pronunciar
y que germinaron en la negrura,
de continuo las podo manteniendo su saña aletargada.
Advertisement


































